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El Sanatorio. (Inu Ykag) (+18)

cap19actualizado abr2015

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58 respuestas en este tema

#21 hi chan taisho

hi chan taisho
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Escrito 22 October 2011 - 08:18 AM

Wow que historia :sinpalabras:
Hoy la empece a leer y no la deje hasta terminarla, y en mi pais son las 4:15 de la madrugada, tengo los ojitos rojos de sueño ><
Bueno que te puedo decir, me encanto tu historia, tan llena de misterios y pobre de Kagome-chan, ella sufre tanto :superlloro: pero por suerte llego Inu, ahhh que kawaii, el la va a salvar con el adorable y lindo lobito :verwensita:
Las cosas se tornan muy interesantes cada ves que avanza la historia, ojala que puedas subir la conti pronto, estaré atenta...Matta ne :atencion:
"Siempre hay que buscar, la vida es así. Es una inquietud que yo siento en mi, debes saber bien lo que buscando estas, solamente así tu lo encontraras..."

#22 lindakagome08

lindakagome08
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Escrito 02 November 2011 - 02:50 AM

Capitulo 7:

La tomo en brazos de modo nupcial como si no pesara más que una pluma y la llevo al catre, la observo durante un momento reparando en las marcas redondas a lado y lado de la cabeza, el color entre amoratado y rojizo revelaban la evidencia de una quemadura de primer grado, empuño fuertemente sus manos, estaba decido, en cuanto Kouga tuviera todo listo sacaría a Kagome de ese lugar, sintió que abrían la puerta, miro y vio que era una de las encargadas de la cocina con la bandeja del desayuno.

-esta inconsciente, pero deja la bandeja, tal vez cuando se despierte coma algo-

-bueno pero asegúrese de que coma, son ordenes del doctor Shichinintai de que se le obligue a comer si es preciso- la chica se retiro y él se quedo pensando en las palabras de la chica, miro a su paciente especial, analizando concienzudamente su extrema delgadez, entrecerró un poco la mirada y saco un guante de látex que siempre guardaba precavidamente en el bolsillo de su bata, tomo una muestra del asqueroso puré servido en el plato y salió de la habitación rumbo al consultorio de sango, en ese momento estaba ocupada, así que se fue a su consultorio a esperar y a analizar la muestra de puré, la saco y la olio, apesar del aspecto medio verdoso no olía a rancio, decidió probarla notando un leve sabor amargo, una idea se le vino a la cabeza, pero decidió esperar a que Sango apareciera, luego de un rato la castaña hizo acto de presencia junto con Miroku.

-bueno… ¿Qué sucede Inuyasha?-

-Sango ¿Kagome tiene trastornos alimenticios?-

-pues… desde hace unos meses está presentando rechazo a las comidas, a veces hay que obligarla a comer y debe hacerlo, para soportar todas las pastillas que consume-

-miren esto- el ojidorado les dio la muestra de puré y le insto a que la probarán

-sabe algo… amarga- respondió el ojiazul tratando de analizar el extraño sabor del puré- que raro, no es de ningún medicamento conocido… más bien parece algo… alguna clase de especia ¿tal vez?- como si algo hubiera hecho clic en la mente del ojidorado, recordó el resultado de la muestra de sangre de la pelinegra.

-estupefacientes… claro eso es, por eso kagome se abstiene de comer-

-puede ser, la pregunta es ¿Cómo lo supo ella?- respondió pensativo Miroku, sembrando la duda en sus cabezas - si Houyo se hubiera dado cuenta deseguro que en la investigación estaría esa información-

-exacto y no creo que ella se hubiera dado cuenta por sí misma, creo que alguien más la está ayudando- los tres se quedaron pensativos mientras planeaban, Sango siempre llevaba una ración mas para Miroku y su glotonería así que podía apartar un poco para la pelinegra, Inuyasha y Sango subieron a la habitación de la chica, la castaña desecho el contenido de la bandeja de comida alterada por el inodoro, esperaron durante un rato mientras ella de despertaba, cuandola chica recupero la conciencia se aturdió un poco al verlos ahí en su habitación y mirándola fijamente, la castaña se acerco a ella con la bandeja de comida en la mano, Kagome aparto la cara como si presintiera cuales eran las intenciones de ambos, Sango al ver eso se detuvo a una distancia prudente y hablo –Kagome… sabemos el porqué rechazas la comida, nosotros queremos ayudarte, por eso te voy a dar parte de mi almuerzo, mira es solo onigiri y algo de té, lo prepare yo misma en mi casa esta mañana antes de venir, así que no tienes que preocuparte- la pelinegra no le dirigía la mirada a ninguno de los dos, solo miraba al otro lado como si en las paredes acolchada hubiera algo más interesante que ver, a Sango no le quedo más remedio que dejar la bandeja en el suelo, no muy lejos de la chica y se aparto junto a Inuyasha a esperar, ninguno de los dos dijo nada, solo estuvieron ahí el tiempo necesario hasta que la pelinegra tuvo la necesidad de comerse el contenido de la bandeja, lo hizo ansiosamente como si alguien se las fuera a quitar, los dos colegas sonrieron satisfechos y dejaron que la chica terminara completamente…

-¿muy sabroso verdad? Son los favoritos de Miroku, si por él fuera comería onigiri todo el día- ese comentario sirvió para romper el hielo, un atisbo de sonrisa apareció en los pálidos labios de Kagome e Inuyasha solor espondió con un ¨Miroku es un glotón¨ por lo que se gano una muy merecida y famosa mirada asesina por parte de Sango.

-volviendo a lo que nos interesa, de ahora en adelante, Kagome, solo comerás lo que sango y yo te vamos a traer, no te preocupes, seremos muy cautelosos, eso si tu comportamiento no debe cambiar, debemos fingir que sigues igual, de esa forma no levantaremos sospechas, ¿entendido?-

La pelinegra asintió y volvió al catre y se coloco en posición fetal, dejaron la bandeja a la vista de la encargada y salieron de la habitación, cuidando de levantar sospechas con Kagura que los miraba de forma muy intensa y misteriosa, entraron al ascensor y quedaron de reunirse en la noche, necesitaban compartir la información que había recogido por separado y elaborar un plan.


*&*

-¡Jakotsu! ¿Has visto al tonto de tu hermano?-

-querida, deberías dirigirte a Bankotsu con más respeto y no… no lo he visto, ¿para qué lo buscas? No me digas que quieres encerrarte con él en suconsultorio-

-¡ay ya cállate! Más bien cuando lo veas, dile que hay que vigilar mejoral trió maravilla… él sabe a lo que me refiero-

-uyyy pero que genio-



*&*


-encontré información interesante, información que me ha hecho tomar una decisión… sacare a Kagome del sanatorio- los esposos miraron desconcertados al ojidorado, lo que planeabaera demasiado peligroso y demasiado descabellado.

-¿te has vuelto loco? Estoy de acuerdo con que hay que ayudar urgentemente a la señorita Kagome pero de ahí a sacarla de ese lugar donde está recluida porsu mismo padrastro, es una completa locura, se que tal vez este trabajo puede, desubicarte un poco, pero…-

-escúchenme… ¿recuerdan la visita que me hizo Kouga el otro día?- los esposos asintieron, claro que lo recordaban, les carcomía la curiosidad porsaber ¿Quién demonios era? –el es detective de la interpol, lleva algún tiempo investigando a Naraku, el maldito mantiene a Kagome en el sanatorio solo para tener el control total de farmacéuticas Higurashi, el nunca va a permitir que ella salga de ese lugar, ni va a hacer nada por su recuperación, además… alguien ha hecho una denuncia contra Naraku, pero sin pruebas es imposible judicializarlo, si Kagome declara va a poder mandar a ese malnacido a la cárcel y eso solo va a ser posible si ella sale de ese lugar-

Los esposos tenían pensamientos encontrados en ese momento, Sango creía que era demasiado arriesgado sacar a la pelinegra de ahí y Miroku estaba deacuerdo con el plan de Inuyasha, pero ambos estaban de acuerdo con que era lo mejor para la chica – vamos a ayudarte en todo lo que necesites-

-cuento con ustedes-

-bueno y como estamos hablando de investigaciones, yo también hice las mías…fui de nuevo a ver a la anciana Kaede y me conto unas cosas muy… interesantes- el ojidorado frunció el ceño, la mirada de su colega no le gustaba nada.

-¿qué cosas?... habla ya Miroku-

-tranquilo, tranquilo… me confirmo lo que ya sabíamos, que la señorita Kagome no está esquizofrénica, el muy desgraciado se encargo de convertir a esachica en la que conocemos hoy, aparentemente todo iba muy bien hasta que la chica cumplió 10 años, de ahí en adelante las cosas cambiaron en esa casa, Naraku era un hombre bueno o eso aparentaba, la señora Higurashi se comportaba diferente y pronto mostro aptitudes anormales-

-¿qué quieres decir con ¨anormales¨?- pregunto un muy interesado Inuyasha

-bueno ya sabes, los síntomas de un esquizofrénico, delirios, cambios de aptitud, alegaba que la casa estaba embrujada y cosas así, pero la anciana presentía que todo eso era muy raro, así que investigo un poco, ella no sabía de medicina, pero la cantidad de pastillas que Naraku le daba a su esposa era demasiada, al ella no entender los nombres, tomo algunos de los frascos vacios y los llevo a su médico de confianza y adivina que era-

-¿Qué?-

-una droga, que según el médico era experimental y ya te imaginaras que laboratorio la fabricaba-

-farmacéuticas Higurashi- musito el ojidorado, entendiendo un poco la enfermiza mente de Naraku, todo lo que hacía era solo por ambición ¡que maldito!

-exacto, así que cuando la señora Higurashi se ¨suicido¨ enfrente de su hija Naraku tuvo la coartada perfecta para unos años después convencer al mundo entero si era preciso que Kagome Higurashi tenía una mente disfuncional- Inuyasha ya se imaginaba que ese desgraciado era en realidad el culpable de la muerte de la madre de su paciente, así que no se sorprendía por comprobar que era así, más bien se sentía asqueado, definitivamente ese hombre era muy peligroso y con cada palabra que salía de la boca de su colega se convencía que tenía que sacar a al pelinegra de sanatorio cuanto antes…

-algo que me llamo mucho la atención fue que a pesar de que Naraku es una figura paterna para Kagome, ella le temía, Kaede piensa que es porque ella tiene la habilidad de ver las auras de las personas y desde muy pequeña aprendió el significado de cada color, la anciana siempre le preguntaba pero ella nunca le decía y antes de que se me olvide, la mansión Higurashi está al lado de un bosque, el mismo en que se¨suicido¨ la madre de Kagome, además de que la chica duro perdida allí tres días junto al cadáver y según su abuela, ella conoce esos bosques como la palma de su mano-

-Naraku-

-es más que obvio que él es la razón por la que ella permaneció en es elugar-

-el maldito supo mover sus cartas y manipular a Kagome-

-sí, luego de ese suceso, el se posesiono de las empresas por completo y dispuso de la familia a su antojo y mando a ambos abuelos a diferentes geriátricos, la señora Kaede tiene más de diez años que no ve a su esposo ni a su nieta-

-qué triste-

-sí, solo los mantiene con vida para chantajearlas a las dos a Kikio y aKagome-

-¿Quién es Kikio?- pregunto Sango muy curiosa.

-la hermanastra de Kagome, la cual desapareció sin dejar rastro y Naraku no ha escatimado en gastos con tal de encontrarla, al parecer tiene una obsesión con ella- Inuyasha no dijo nada, solo se limito a escuchar y a asentir fingiendo un poco de indiferencia mientras su cabeza se volvía un torbellino de preguntas sobre el paradero de su antigua novia, necesitaba ponerse en contacto con ella… necesitaba saber si ella estaba bien…



*&*

Los días pasaban y cada día la mejora en la salud de Kagome eran notables, solo para ellos, a los ojos de los demás seguía siendo la misma chica de siempre, por primera vez en mucho tiempo se sentía con ganas de hacer algo, de salir de esa habitación y tomar un poco de sol, calculaba que dentro de unos minutos entraría Sango a llevarle el desayuno, entonces le diría que tenía ganas de salir de ahí, aunque aun se sentía un poco rara al pedirle las cosas a ambos, desde que estaba encerrada en ese lugar se había cansado de pedir clemencia ante los golpes, humillaciones y degradaciones que sufría en ese lugar en manos de su padrastro y su pandilla de inescrupulosos, cerró los ojosy empezó a respirar profundamente y a pensar en el monte Fuji, tal como Miroku le había enseñado, recordaba cómo se veía desde el balcón de la habitación desu madre, recordó como desde pequeña esa imagen siempre la calmaba, en ese momento el sonido de la puerta abriéndose la hizo salir de su ensoñación, eran Sango e Inuyasha le dieron los buenos días y la castaña enseguida empezó a desechar lo que dejaban en la bandeja para colocar lo que ella le llevaba, se mordió los labios con nerviosismo y selleno de valor para contestarles los buenos días…

-buenos… días- ambos la miraron sorprendidos y le dedicaron una cálida sonrisa.

-eso es Kagome, tus progresos son notables, ahora debes comerte esto antes de que Kagura empiece su ronda, no me gusto la mirada que nos dedico alvenir hacia acá- asintió muy animada y empezó a comer lo que Sango había llevado, huevos fritos, tocinos, tostadas y café, mientras ambos colegas hacían las anotaciones ¨pertinentes¨ en la historia clínica, termino de comer y antes de que se fueran, miro a Sango, tomo una bocanada de aire y hablo…

-yo… quiero… sa…salir al patio-

-claro, esa sería muy buena idea, eso sí, como acabas de desayunar se supone que las drogas de la comida te dejanalgo grogui, así que hay que fingir un poco- la pelinegra asintió entusiasmada, Inuyasha observo como ambas mujeres interactuaban, era obvio que Kagome se sentía mucho mas cómoda junto a una mujer, por eso traía a sango cada mañana, desde hacíaun mes tenían la misma rutina y los resultados saltaban a la vista, poco a poco la chica se estaba abriendo a ellos, ahora solo faltaba salir de ese lugar,cosa que no era nada fácil pero los tres estaban trazando un plan infalible ycon la ayuda de Kouga las cosas iban aresultar como esperaban, y así la recuperación de Kagome, fuera de ese lugarseria completa, eso si no los atrapaban, aun no había tenido el gusto deconocer al tal Naraku pero el día de hoy tenía un presentimiento, esperaba quelos viera en el patio para ver su reacción…

Al salir de la habitación se toparon con Kagura en la entrada delpabellón como siempre mirándolos de forma extraña y maliciosa…

-¿A dónde la llevan?-

-iremos al patio, hace un día muy bonito y soleado- la enfermera miro a Kagome de forma inquisidora viendo que se encontraba en el estado de siempre,con la cabeza gacha, la mirada perdida y diciendo palabras inteligibles, hizoun gesto descuidado con los hombros y volvió al stand de las enfermeras arevisar historias clínicas, el trió siguió su camino hasta el patio delsanatorio, no era un hermoso jardín lleno de flores pero al menos tenía algo depasto verde que contrastaba con las blancas y altas paredes y algunas bancas decemento, la mujeres se entraron mientras que Inuyasha prefirió quedarse de pie y vigilar un poco, tenía ese extraño presentimiento que lo acompañaba des de lamañana y eso le hacía estar alerta…

-¿te gusta la sensación de aire fresco?- le pregunto Sango a Kagome a lo que ella solo contesto con un asentimiento, aunque era una excelente idea quesu paciente recibiera algunos rayos de sol al ojidorado no le estaba gustando nada esa idea y más cuando esa extraña sensación iba aumentando y no se equivoco cuando vio a un extraño ataviado con un elegante traje negro acercarsea ambos, no podía ser otro más que Naraku…



Continuara…


Hoooolaaa chicas, seee se que me demoro demasiado en publicar, pero he tenido muchisimos inconvenientes y muy poco tiempo para escribir, pero ahi de a poquitos escribo y al fin hoy pude publicarlo, espero que les guste el capi, como pueden ver Kagome tiene otra aptitud, pues obvio no todo el fic se la iba a pasar de salvaje :juas: las cosas van a ir cambiando de aquí en adelante y la historia va a tomar ciertos giros interesantes, solo esperen, lean y verán jejejeje...

Agradezco infinitamente sus post chicas, gracias: Wendy, Mica, setsuna, sweet kagome y hi chan taisho :miniojis: :miniojis: :miniojis: :miniojis: :miniojis: :miniojis: espero verlas muy seguido por aquí y que me perdonen tanta demora :uiss: ahora si las dejo, hasta la proxima, cuidense mucho :besitu:byeeeeee...

Este tema ha sido editado por lindakagome08: 30 April 2012 - 10:57 PM

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¨ Déjame darte la descripción de mi trabajo. Yo cazador oscuro, Tu daimon, yo golpeo, tu sangras, yo mato, tu mueres...¨

#23 dannyRanma14

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Escrito 02 November 2011 - 06:09 PM

Sindy Maria de perpetuo socorro!!!

Al fin me puedo pasar, he estado estudiando para un exámen y eso me tiene medio ocupada últimamente. Luego te cuento bien. ;)

Sobre el capi, pues... wow!!! Me alegró mucho ver la reacción de Kagome luego de que le llevaran comida de la buena y no la estuvieran martirizando con esos estupefacientes. :no: ¡Qué gente más malvada! (E inteligente he de decir, porque hasta ahora el plan de Narakucito le ha funcionado. XDDD)

Tengo que decirte que me encanta como narras las partes en las que haces explicaciones, porque lo haces ver supeeer entretenido y lleno de suspenso. Sólo un consejo: cuida la puntuación, porque a veces veo comas donde no van y signos de interrogación en oración que son pregunta pero que no los llevan (¿Por qué me siento como Amparo Grisales en yo me llamo? XDDDDD) Nah, mentiras. :P Sólo es un consejo para que se lea mejor. :xd:

Adoroooo, mega adoroo a Inu en tu fic, sé que te lo he dicho 200 veces, pero es que no puedo evitar pensar en él de esa forma, sobre todo cuando lo haces ver tan maduro, inteligente y guapo. :miniojis:

Me parece fantástico que al final hayan decidido sacar a Kagome del sanatorio, creo que le va a venir bien para que se recupere y para que le cuente a la justicia, todo por lo que ha pasado gracias a su padrastro. :enfadao: Porque debe pagar por todo lo que les hizo a la familia Higurashi!! No se vale que quede impune!!! (Mirá, yo ya me pasé al lado de la justicia XD)

Bueno, espero que el onigiri, los huevos, el tocina y el café le sigan haciendo bien a Kagome, y que la llegada de Naraku no complique más los planes de sacarla de ese terrorífico lugar. Aunque, sé que ahí pasará algo así que mejor me espero a leer la conti.

Besitos y perdoná por no comentar en el capi anterior, pero igual siempre los leo. :)

PD: Ya estoy escribiendo la continuación de mi fic, para no dejar desangrar a Ranmi. XDDD
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Mi más reciente historia: Te Puedo Escuchar [Ranma//paranormal]

#24 Miko-Mica

Miko-Mica
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Escrito 03 November 2011 - 01:25 AM

Ay ay ay! Siiiiii, al fin Kagome deja de andar de salvaje! jajajaja! :P

Me alegro mucho de que la situación, al menos, para ella vaya mejorando :)

Ese Naraku, qué decir, nada lo odio! Cómo siempre :boque:

Espero ansiosa lo que sigue, y te mando muchos besos Sindyyyy! :quetecomo:

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Mis historias: Destino [+18] (Actualizado 01/12/2013) / Siempre Estaré A Tú Lado [+18] / Dentro De Mí [+18]


#25 *Wendy-Gwendolyin*

*Wendy-Gwendolyin*
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Escrito 09 November 2011 - 03:01 AM

estuvo genial tu contii :voyfeliz:
cada vez se pone mejor que las noveluchas de TELEVISA :bleh: :sisi:
cooonti cooonti cooonti!! :vibras:
*^_^*

#26 lindakagome08

lindakagome08
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Escrito 19 November 2011 - 03:50 AM

Capitulo 8:

-buenos días Kagome, Sango y supongo que usted debe ser el doctor Taisho, mucho gusto Naraku Matsuky, soy el padrastro de Kagome- el ojidorado tuvo que hacer uso de todo su autocontrol para no estamparle un puño en la cara al malnacido que había dejado a su paciente en ese estado. Mecánicamente le dio un apretón de manos y le respondió con un escueto ¨es un placer¨

-Kagome se supone que no debes salir de tu habita…-

-ah lo siento señor, pero yo insistí en sacarla, el sol esta radiante y recibir algo de vitamina D no le vendría mal ¿no cree?- la mirada negra de Naraku se estrecho concentrándose en Inuyasha, era más que obvio que no le había agradado nada haberla encontrado afuera y de un semblante aparentemente normal, fuera de las cuatro paredes acolchadas y al contacto del sol sus mejillas habían tomado un leve tono rojizo, en ese momento Naraku desvió la mirada hacia ella e Inuyasha fue testigo del cambio de la chica, al parecer ella ya sabía lo que vendría…

–mi niña ¿Qué te sucede? El aire fresco al parecer no te sentó bien, creo que lo mejor es llevarla adentro, le voy a suministrar un calmante- Sango le dirigió una mirada de advertencia al ojidorado, en esa situación debían quedarse callados para no ponerse en evidencia, Inuyasha apretó los puños lo mas que podían mientras que con algo de dificultad llevaban de regreso a su habitación a la pelinegra, al llegar a ese lugar Naraku amablemente les pidió que se retiraran y el seguido de un joven albino de no más de 20 años y de extraña apariencia entraron a la habitación, dejándolos a ellos afuera…

-¡maldito desgraciado!-

-¡cálmate! Si nos revelamos ante el corremos el riesgo de correr con la misma suerte de Houyo y si eso sucede no podremos llevar a cabo nuestro plan-

-Sango tiene razón Inuyasha, lo mejor ahora es mantener la cabeza fría y actuar con cautela-

-Kagome, Kagome… parece que se te ha ido un poco la lengua- el joven albino la sostenía por la espalda, mientras ella trataba frenéticamente de soltarse, su padrastro estaba frente a ella, la había abofeteado y una marca roja se distinguía en una de sus mejillas –parece que hay algunas irregularidades en este lugar, no vas a intentar escapar de nuevo ¿o sí?-

-¡nooo… yo… yo… no he dicho nada!- aunque ella sabía que defenderse era inútil, trataba de que el pánico no la invadiera pero las sensación de miedo que la recorría era intensa, tanto que sentía como se le erizaban los vellos del cuerpo, además de la incomodidad que sentía que alguien la tocara y más cuando era el hijo desquiciado de Naraku.

-papa dale rápido la dosis, la perra me está cansando con tanto forcejeo-

-tienes razón, a lo que vinimos- metió la mano en el bolsillo, sacando un pequeño envase de vidrio y una ampolla, la pelinegra trataba por todos los medios soltarse del chico albino pero el agarre era fuerte, su padrastro cogió uno de sus brazos con fuerza, levanto la manga de la blusa y le puso la aguja, la chica gritaba mientras sentía como el ardiente liquido recorría sus venas, Naraku saco la aguja y ambos hombres la soltaron sin mucha delicadeza dejándola caer pesadamente al suelo, la droga hacia efecto rápidamente, la cabeza de la chica daba vueltas y su respiración era dificultosa, sentía nauseas y no podía fijar la vista, cuando al fin su cabeza dejo de dar vueltas miraba como desde el suelo aparecían escorpiones, empezó a gritar e intento escapar pero estaba débil y caía estruendosamente al suelo una y otra vez, el pánico se apodero de ella, mientras los animales estaban cada vez más cerca, a lo lejos las voces de su padrastro y de su hijo se escuchaban, con palabras nada alentadoras, trataba de calmarse pero su cerebro no encontraba la vía de salida y cuando vio como los escorpiones tiraban de su pantalón para intentar subirse a su pierna, grito y le dio la bienvenida a la inconsciencia…

Ambos hombres veían el espectáculo y sonreían al ver que la droga hacia efecto en ella, al verla como se desmayaba el chico albino la levanto de manera nada cuidadosa del suelo y la dejo en el catre.

-creo que ya quedo advertida-

-sí, mi pobre niña no va a poder serle útil a nadie que intente hundirme, la palabra de una esquizofrénica no vale-

Inuyasha estaba solo en su consultorio, se paseaba como león enjaulado de un lado a otro, no estaría tranquilo hasta que viera con sus propios ojos a Kagome, el problema era que si lo hacia se pondría en evidencia, tenía que pensar bien las cosas, se sentó en el escritorio y prendió su ordenador, necesitaba comunicarse con Kouga y adelantar sus planes, iba a entrar a su página de correo electrónico cuando la puerta se abrió dejando ver la figura del padrastro de su paciente y del chico albino.

-Dr Taisho espero que no esté ocupado, me permite unas palabras- el ojidorado tomo un muy largo respiro antes de asentir y hacerle un gesto con la mano para que tomaran asiento, cosa que le dio nauseas, ser amable con gente indeseable le provocaba malestar.

-y ¿de qué quería hablar?-

-bueno, como sabrá Kagome tiene un comportamiento difícil-

-sí, lo sé de primera mano-

-me imagino señor Taisho, por eso no es permitido que ella salga al patio, en este lugar las reglas dicen que si su comportamiento no es ejemplar no hay premios, en este caso salidas al patio o al comedor y se perfectamente que mi hijastra no tiene el mejor comportamiento de este lugar, así que la próxima vez que ella vuelva a salir al patio con su ayuda considérese despedido, que tenga un buen día- le hizo un gento con la cabeza y salió del consultorio junto con el chico albino que lo miraba socarronamente, cuando la puerta se cerró no pudo evitar estampar el puño en su escritorio.

-¡maldito desgraciado!- mascullo con rabia, no podía dejar las cosas así, definitivamente ese tal Naraku se iba a llevar una gran sorpresa, termino de calmarse y se concentro en el ordenador enviándole un correo a Kouga y luego un mensaje de texto a sus amigos y quedaron en encontrarse en el patio…

-¿Qué paso?-

- el maldito me amenazo ¡argg! Es que no sé cómo me comporté para no partirle la cara- el peliplateado se paseaba como león enjaulado, necesitaba calmarse pero aun no lo lograba

-tienes que calmarte y contarnos que te dijo ese desgraciado-

-¡me hablo de políticas y no se quemas! Me dijo que si volvía a sacar a Kagome de su habitación me considerara despedido-

-de seguro sospecha algo-afirmo Miroku con expresión pensativa, mientras Inuyasha estaba que estallaba, seguía caminando de un lado a otro hasta que una voz lo hizo detenerse…

-sabia que esa rabieta y esa forma desesperante de camina solo podía pertenecer a Inuyasha Taisho- el ojidorado se dio la vuelta y se encontró con la figura de una mujer bajita, cabello negro y sonrisa encantadora.

-¿Rin?-

-quien más va a ser tontito- Inuyasha le dedico una sonrisa y la abrazo levantándola del suelo.

-pero ¿Qué haces aquí?-

-bueno vine a acompañar a Sesshomaru, piensa invertir con el dueño de este lugar y tu ¿trabajas aquí?-

-eeh si… entonces el ¿está aquí?-

-sí pero tranquilo, no te ha visto- un carraspeo los hizo mirar a ambos hacia las dos figuras de sus colegas.

-ah lo siento chicos, les presento a Rin Taisho… es la esposa de…-

-si ya lo escuchamos, soy Sango Houshi y el es mi espo…-

-Miroku Houshi, para servirte- la interrumpió el ojiazul acercándose a Rin y tomando su mano de forma galante, cosa que la castaña no se tomo bien y menos el comentario que salió de su boca segundos después -si no estuviera casado te pediría que tuviéramos un hijo-

-y a mí no me importaría quedar viuda y mucho menos que me metan presa después de castrar y asesinar a mi esposo, nos retiramos- tomo de la oreja a Miroku y se lo llevo adentro bajo la mirada perpleja de la pareja.

-entonces, aun sigues casada con ¨El¨-

-no lo digas tan despectivamente, sabes bien que a pesar de todos sus defectos lo adoro, más bien tu dime ¿Cómo estás? ¿Desde cuándo estas aquí? ¿Cómo se encuentra tu mama? ¿Está viviendo aquí contigo?- el ojidorado la miro la graciosa expresión que se formo en su cara cuando le coloco la mano en la boca, aun no entendía como había conseguido esta chica tan parlanchina casarse con el agrio de su hermanastro.

-haces demasiadas preguntas, pero eso es bueno, significa que no se te ha pegado la amargura de Sesshomaru- Rin le dedico una significativa mirada, a lo que él solo le respondió- estoy bien, tengo 3 meses aquí, está bien y no, se quedo viviendo en Tokio ¿contenta?-

-muy contenta-

-lo que no entiendo es que hacen aquí-

-bueno la semana pasada Sesshomaru y yo estábamos en una fiesta y ahí conocimos a ese señor, al tal Naraku, hablaron durante toda la fiesta, ni te imaginas como me aburrí y bueno el tiene una de las farmacéuticas más importantes y bueno le ofreció acciones, beneficios y el acepto lo cual me pareció muy raro-

-¿porque lo dices?-

-bueno… nadie te ofrece un ¨buen¨ negocio así como así, además que ese hombre me da escalofríos y Sesshomaru no acepta las cosas a la ligera, creo que aquí hay algo más- a Inuyasha no le gustaba nada lo que acababa de oír, sabía que su hermano era un bastardo y no se merecía una esposa como Rin, pero estar haciendo tratos con Naraku, el ya sabía qué clase de negocios eran, eso era lo que más lo enfurecía…

-tienes razón en desconfiar… Rin lo mejor es que te alejes de él, te vayas con tus padres no sé, a cualquier lugar lejos de él- le dijo esto tomándola por los hombros asustándola un poco.

-¿enloqueciste? No voy a dejar a mi esposo, el no me ha hecho nada malo-

-no pero lo hará, que no adivinas la clase de negocios que va a hacer con Naraku- Rin se soltó alejándose un poco mirando al ojidorado de manera extraña.

-deberías de calmarte un poco o vas a hacerme creer con todo esto que eres un paciente potencial de este lugar- el trato de acercarse a ella pero ella lo esquivo acercándose a la puerta principal, justo cuando él iba a darle alcance apareció la imponente figura de su hermano mayor junto al padrastro de su paciente- ¡Sesshomaru! Justo iba a buscarte ¿nos vamos?- intento parecer normal pero su esposo entrecerró la mirada y le dio esa expresión de ¨me lo dirás luego¨

-si… nos vamos, Naraku te mandare mi respuesta muy pronto- miro a Inuyasha de forma despectiva, el ojidorado solo cerro los puños tan fuerte hasta que sus nudillos se pusieron blancos y le lanzo una mirada desafiante, ya no era ningún niño y no iba a dejarse intimidar por la imponente figura de su hermano mayor, aunque él era alto su hermano era aun más alto, físicamente se parecían bastante, el mismo color de cabello, los mismos ojos aunque la mirada gélida de Sesshomaru era más escalofriante que la suya.

-Dr Taisho, ahora me doy cuenta que usted y el señor Sesshomaru son familia- Inuyasha no miraba a Naraku, solo observaba la desdeñosa mirada que siempre le daba su hermano mayor, desvió la mirada y siguió su camino hasta la entrada.

-luego le daré mi respuesta, vámonos Rin- la pelinegra soltó el aire que estaba reteniendo, le hizo una reverencia a Naraku y se acerco al ojidorado para darle un beso en la mejilla y murmurarle algo al oído, los vio alejarse.

-disculpe mi intromisión Dr Taisho, pero de verdad pensé que ustedes eran cercanos-

-no se preocupe, ahora si me disculpa debo volver a trabajar- paso al lado de su jefe y este no le dijo nada, se metió dentro de un ascensor y enseguida leyó el pequeño papel que su cuñada le había dejado, era su número de teléfono, sonrió para sí mismo al parecer ella también tenía sus reservas con respecto a los negocios de ambos hombres.

Ahora necesitaba pruebas y llevar a cabo cuanto antes el plan, debían sacar lo más pronto posible a Kagome de ese lugar.

Abrió los ojos repentinamente y cerrándolos a la vez para que la incesante luz de las lámparas no molestara su visión, espabilo un par de veces hasta que sus ojos se acomodaron a la iluminación del lugar, reconoció las paredes acolchadas de su habitación, aun tenia nauseas y sentía que la cabeza le pesaba, enseguida recordó lo que había visto antes de desmayarse, se sobresalto y se sacudía como si intentara quitarse las venenosas criaturas invisibles, su respiración se hizo laboriosa y su vista desenfocada, veía cosas en el piso, se acercabas mas y mas al catre, el pánico la invadía, intentaba gritar pero su propia voz se escuchaba lejos, la puerta se abrió y alguien entro pero ella no lo veía, solo veía a las criaturas que intentaban acercarse a ella para picarla con su venenoso aguijón, unos brazos hacían presión en sus hombros y una figura borrosa se puso en su campo de visión, el pelo plateado se le hacía conocido pero no recordaba de donde, una voz se escuchaba a lo lejos pero ella no le entendía, luego la imagen se fue aclarando y unos ojos dorados que la miraban con algo de temor la devolvieron a la realidad y luego su voz…

-¡Kagome! ¡Mírame!- lo reconoció enseguida, era su salvador, se aferro a el

-¡ayúdame! Me a picar, debes irte o te picaran a ti también… ¡vete!-

-Kagme ¡reacciona! No hay nada… respira profundo- la aferro a su pecho y coloco su mano en su espalda, ella rechazo el contacto inmediatamente pero él siguió abrazándola como si nada-shhh… tranquila, respira conmigo, respira profundo… sígueme- la pelinegra sentía el pecho duro de su doctor pegado íntimamente al suyo, no le gustaba ese tipo de contacto pero por alguna razón con el no se sentía insegura, el movimiento de su pecho y abdomen empezó a transmitirle una sensación de paz y seguridad que no había sentido desde hacía mucho tiempo, empezó a seguir los movimientos acompasados de su pecho y cerró los ojos, su cabeza dejo de darle vueltas y la sensación de nauseas se calmo, Inuyasha la soltó lentamente y la ayudo a sentarse en el catre, miro a todos lados viendo como todo había desaparecido.

-¿te sientes mejor?- ella asintió con la cabeza…

-gracias, creí que de verdad habían escorpiones-

-¿veías escorpiones?-

-sí y eran muchos-

-bueno pero como puedes ver no hay nada, ahora necesito que me pongas atención- vio como tomaba una bolsa y de ella sacaba una cazadora negra, ella lo miro incrédula mientras sacaba un pasamontañas y unos tenis –esta noches nos iremos de este lugar. Necesito que te pongas esto lo más rápido y cuando me den la señal saldremos de aquí-

Ella tardo un poco en digerir todo lo que él le había dicho, empezó a negar con la cabeza y otra vez el miedo empezó a invadirla, Inuyasha se percato de eso y se acerco a ella.

-¡confía en mi! No pienses en nada ahora mismo solo ponte la maldita chaqueta, recógete el cabello y colócate los zapatos lo más pronto que puedas ¿entendido? – ella asintió y empezó a ponerse tan rápido como ponía la chaqueta, los zapatos y el pasamontañas, cuando estuvo lista esperaron un poco hasta que el celular de Inuyasha empezó a vibrar, el peliplateado leyó el mensaje, miro a Kagome y con un ¨vámonos de aquí¨ salieron de la habitación.

Continuara…

Hooolaaa a todas, bueno esta vez no me demore tanto eh, acá les dejo la conti, sera que si se escapan? sera que no? eso aun no lo tengo muy claro, pero de que las cosas van a cambiar de ahora en adelante es seguro, espero que les guste el capi, me costo algo de trabajo llegar hasta el punto en que lo quería dejar al final, a veces las ideas se van y a veces las situaciones que vivimos no nos ayudan pero al final pude sacarlo y aquí se los traje ;)

Chicas gracias por sus post :miniojis: :miniojis: :miniojis: :miniojis: enserio muchas gracias: Danny, Mica y Wendy!! espero que les guste este capi y tratare de sacar el próximo lo mas pronto que pueda, cuídense mucho, nos vemos, les mando un besote :quetecomo:

Este tema ha sido editado por froder: 18 June 2012 - 08:15 AM
Letra modificada.

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¨ Déjame darte la descripción de mi trabajo. Yo cazador oscuro, Tu daimon, yo golpeo, tu sangras, yo mato, tu mueres...¨

#27 Miko-Mica

Miko-Mica
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Escrito 19 November 2011 - 04:25 AM

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAY! AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAY! Me siento como en una película gritándo para que los comerciales no duren mucho! XDDDD jajajajaja

Me ha encantado, muchísimo! Rin, Sessho! Todos están acá (l)

Espero ansiosísima, ese Inu caminando como león enjaulado, que sepsiiii :) No me disgustaría que caminara así cerca de mi eh! :P

En fin, ese Naraku, lo odio como siempre, y Sessho... me pregunto qué estará tramando, será algo malo o bueno? Con él nunca se sabe :boque:

Bonita, me despido y te pido con las pocas uñas que me quedan, que vuelvas prontooooo! :quetecomo:

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Mis historias: Destino [+18] (Actualizado 01/12/2013) / Siempre Estaré A Tú Lado [+18] / Dentro De Mí [+18]


#28 Danïï º-º Chan

Danïï º-º Chan
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Escrito 28 December 2011 - 06:06 AM

:voyfeliz: Waaaaaaa!!!
Que buen fic! Dios mio, intriga misterio drama accion..... Lo tiene todo falta el romance porsupuesto pero no dudo q no demora en llegar!
Me encanta tu fic, me lo encontre hoy y lo lei en un tiro!
Ahiii hace mucho que no actualizas! Porfavor continualo prontooooo!
Aqui tienes una seguidora mas!
Suerte y ojala no te olvides de continuar
<3
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#29 lindakagome08

lindakagome08
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Escrito 30 December 2011 - 03:53 AM

Capitulo 9:

Recorrieron el desolado pasillo, bajaron las escaleras, aunque tenían que hacer muchas pausas, a pesar de las horas que había pasado, los efectos del medicamento seguían presentes en Kagome y la sensación de vértigo junto con las nauseas se hacían presente.

-Kagome, sé que no te sientes muy bien, pero tienes que aguantar- la pelinegra asintió, siguieron bajando las escaleras hasta llegar al salón principal, había un guardia de seguridad, le habían dado un somnífero en el café, pero al parecer aun no le había hecho efecto.

-tenemos que esperar un poco- al paso de los minutos el guardia empezó a cabecear un poco, se notaba que intentaba mantener los ojos abiertos, hasta que se quedo dormido por completo, el ojidorado comprobó su reloj, se levanto sigilosamente mirando para todos los lados verificando que no había nadie, tomo a Kagome de la mano y se encaminaron a la puerta, saldrían en el auto, pero para llegar al parqueadero tenían que pasar por una zona descubierta, abrazo a la pelinegra y la acerco lo mas que pudo a su cuerpo, así el guardia de la puerta principal no sospecharía de que iba acompañado y en las cámaras tampoco se distinguiría, llegaron al auto sin ninguna complicación, la acomodo en la parte de atrás y la tapo con una manta, arranco hacia la puerta…

-buenas noches Doctor-

-buenas noches- espero impacientemente mientras se abría el portón eléctrico y salió de ese lugar, acelero lo más que el terreno le permitió hasta llegar a la autopista principal y dirigirse a Tokio, la llevaría con su madre mientras trazaban un plan y encontraban un escondite para ella y sus abuelos, en ese mismo momento Sango y Miroku, estaban sacando a los abuelos y se reunirían dentro de unas horas…

*&*
Un par de ojos oscuros observaban cuidadosamente por medio de los monitores las dos figuras que trataban de pasar desapercibidas en el parqueadero - ¿no vas a detenerlos?- Naraku sonrío maliciosamente.

-a veces en la guerra hay que dejarle creer al enemigo que él tiene la ventaja- el ojiazul enarco una ceja mientras observaba como el auto de Inuyasha salía por el portón principal.

-no creo que sea buena idea, si lo dejamos que avance ¡se escaparan!-

-no te preocupes, el país entero me ayudara a encontrarlos y de esa forma mi objetivo principal hará acto de presencia-

-entiendo, lo tienes todo fríamente calculado, entonces cuando doy la alerta de escape- Naraku estrecho la mirada sopesando la mejor posibilidad, apago el ordenador y se dispuso asalir.

-dejemos que Kagura o alguna de las otras enfermeras de la alerta cuando haga su ronda, yo iré acasa, tengo un asunto pendiente…


*&*



El ojidorado aparco el auto a la orilla de la autopista, a esas horas el tráfico era casi nulo, así que sería el lugar perfecto, apago el motor y bajo para abrir la puerta y ayudar a Kagome, saco una botella de agua y un muffin de una bolsa -¿aun te sientes mareada?- la pelinegra asintió, él le extendió la botella de agua, ella le dirigió una mirada agradecida, se tomo casi todo el contenido de la botella de un solo trago –wau, tenias sed, come esto, es dulce, te va ayudar a aclarar un poco la cabeza, hay más agua dentro, necesitas sacar la droga de tu sistema lo más rápido posible- ella asintió,tomo el muffin y empezó a comerlo, al principio sintió, como si su estomago no fuera capaz de mantenerlo pero luego de un rato la sensación se disipo.

-¿A dónde vamos?- pregunto un poco temerosa y sin dirigirle la mirada, sentía que debía mantener la mente enfocada en algo o si no sus fobias regresarían a atormentarla…

-vamos a Tokio, a casa de mi madre, no es seguro quedarnos en Honshu y dado que no conocen la dirección de mi madre van a tardar un poco en encontrarnos, el lugar está a nombre de otra persona, ahí estaremos seguros hasta mañana- la pelinegra asintió terminando el contenido de la botella, se quedo un rato observando donde estaban, una desolada carretera, no habían muchos árboles, y lo mejor de todo era que no había paredes acolchadas, pero por alguna extraña razón aun no se sentía del todo segura, era como si una oscura sombra la persiguiera, observo a su doctor y se pregunto ¿que ganaba el de todo esto?

-¿puedo… hacerte una pregunta?-

-si claro-

-¿Por qué me ayudas?- Inuyasha se hizo la misma pregunta y no obtuvo una respuesta inmediata por parte de su subconsciente.

-bueno… cuando Miroku me mando tu historia clínica me pareció muy extraño tu diagnostico, además de que no me gusta que alguien se aproveche de los más débiles- la palabra débil hizo eco en la mente de la pelinegra, trayendo recuerdos que quería alejar de su mente esos momentos, se sentía cansada pero por más que tratase nunca dormía, se termino de tomar la botella de agua y se subieron al auto se sentía mas cómoda y se dedico a mirar el paisaje, bajo el vidrio de la ventanilla, recibiendo la brisa suave en su rostro, cerró los ojos y sin darse cuenta se quedo dormida…

Inuyasha la observo, como por primera vez veía una expresión de completa calma en su pálido rostro, sonrió un poco al pensar en todo lo que había pasado desde que se conocieron y la ¨cálida bienvenida¨ que ella le dio, detuvo el auto y la acomodo en el asiento, subió el vidrio para evitar que se resfriara, esperaría hasta llegar a Sendai y encontrar un hotel para descansar unas horas, así estarían en Tokio al medio día.

*&*






Kagome tenía la sensación de estar acostada sobre algo suave, se sentía cómoda y por primera vez en muchos años no había nadie gritándola ni golpeándola para que abriera los ojos o tirándola al suelo lo que era peor, abrió un ojo para ver que estaba en un lugar totalmente diferente, no había paredes acolchadas ni la permanente luz iridiscenteen el techo, en cambio había una pequeña ventana por la que entraba un poco de luz solar, a su nariz llego el olor de comida –¡Ah! ya estas despierta- giro su cuerpo para encontrarse con Inuyasha saliendo de lo que parecía ser un baño.

-se que estas algo desorientada pero aun no llegamos a Tokio, me detuve a descansar en este hotel, come algo y date una ducha- ella asintió aun confundida, de repente los últimos acontecimientos, se aclararon es su mente.

-creo… creo que me quede dormida ¿Cuánto dormí?-

-pues… son las 6:00 AM así que serian algo así como 6 horas-

-wau… nunca duermo… tanto-

-lo sé y eso es una muy buena señal, ahora come- vio como él se sentaba en una silla en el rincón y comía una sopa instantánea mientras veía la televisión, ella también tenía un recipiente igual al de él, tomo los palillos y empezó a comer mientras veían las noticias en silencio, la pelinegra acabo el contenido del recipiente, ya no se sentía mareada, en verdad se sentía bien, luego de comer Inuyasha le hizo unas pruebas y le dio una bolsa que contenía algo de ropa y otras cosas para que se duchara.

Entro al pequeño recinto encontrándose con un pequeño espejo, se veía desaliñada, ojerosa, pálida y muy delgada… Tanto que la curvatura de sus pómulos resaltaba, se quito el pasamontañas, su cabello era una maraña enredada, opaca ¿hace cuanto tiempo nose peinaba?

Reviso las cosas que elojidorado le dio, era una bolsa que contenía una muda de ropa completa, ropa interior, cepillo de dientes, pasta dental, un cepillo para el cabello, shampoo y acondicionador, sonrió al ver los objetos, se desvistió omitiendo la imagen desagradable que le devolvía el espejo y se metió a la ducha, disfrutaría de ese baño… no sabía cuánto tardaría su padrastro en encontrarlos y hacerle pagar por eso, principalmente quitándole el derecho a disfrutar de cosas que le agradaban, como lo era un buen baño.

Inuyasha al ver la demora de la chica en el baño decidió salir a alistar el auto y a hacer una llamada.

-¡amigo mio!-

-¿supongo que ya están alla?-

-supones bien, ¿esta todo en orden?

-si, en unas horas nos veremos, ¿ha salido algo en las noticias?-

-ni una sola palabra, apresúrate, hay que movernos- con esa última frase corto la llamada, las cosas se iban a poner interesantes, guardo su celular y busco el auto, lleno el tanque de gasolina y fue a la recepción del hotel a hacer el check-out, necesitaba darle algo de espacio a Kagome, se lo merecía, la pobre ni si quiera podía disfrutar de un baño decente en el sanatorio, espero un rato mas y entro a la habitación a buscarla, la encontró sentada en la cama de espaldas a él, había terminado de desenredar la maraña de cabello y llevaba la ropa deportiva que Sango le había dado.

-veo que ya estas lista- la pelinegra volteo y susurro un gracias, el respondió con un asentimiento de cabeza y empezó a recoger los bolsos –ya nos tenemos que ir, así estaremos enTokio al medio día- ella asintió, termino de recoger todo, subieron al auto y tomaron la carretera, el ojidorado encendió la radio, iba a colocar uno de sus CD´S favoritos de Gun´s Roses cuando recordó que no viajaba solo, miro de reojo a su paciente que miraba la ventana pacíficamente, se le veía relajada y su apariencia cambiaba notoriamente con el cabello húmedo y peinado.

-¿Qué música te gusta? Déjame adivinar, ¡música clásica!- la pelinegra hizo una mueca y negó con la cabeza…

-me… me forzaban a tomar clases de piano… a Naraku le gustaba que tocara para el… a él si le gusta la música clásica… a mi… a mi… me encantaba el Reggae- Inuyasha levanto ambas cejas sorprendido, nunca se imagino que una chica perteneciente a su clase social y viniendo de una familia tan conservadora le gustara el Reggae… además a Kikio le gustaba la música clásica.

-bueno… creo que en alguno de estos mp3 tengo algo de Bob Marley-

-me encanta Bob Marley- dijo eso con una sonrisa que ilumino su rostro por completo, para el peliplateado esa ya no era su agresiva y retraída paciente, para él esta era la verdadera Kagome Higurashi, empezó a buscar las canciones hasta que encontró una que le gustaba mucho, la melodía de No woman no cry inundo el auto.

-adoro esta canción…- la pelinegra se sentía emocionada, hacia tantos años que no escuchaba a su artista favorito, movió su cabeza de lado a lado mientras un optimismo que no estaba antes ahí se instalo en su corazón, la seguridad y la añoranza de tiempo atrás la invadió, aunque aun temía que las cosas no salieran como planeaban, pero de alguna u otra manera se sentía bien.

- ¿sabes por que me gusta su música?- el ojidorado negó con la cabeza, mientras su mirada estaba concentrada al frente –por el optimismo que transmite… yo realmente siento… me siento bien cuando la escucho- a Inuyasha se le apretó el corazón al oír esto, se preguntaba que clases de cosas le habrá hecho su padrastro para que ella buscara consuelo en la música, ya que no contaba ni con su madre, ni con su abuela y no sabía si contaba con Kikio, trato de relajarse y seguir manejandolo más rápido que podía, ahora más que nunca quería darle esa sorpresa a su paciente, la miraba de reojo como movía la cabeza al ritmo de la música y cantaba el coro de la canción, así siguieron durante todo el viaje, escuchandola suave melodía caribeña, repitiéndola una y otra vez por petición de la pelinegra, ella disfrutaba el momento y se desinhibía un poco… esa imagen se quedaría grabada en la mente del ojidorado para siempre.

*&*


Hacia media hora que había entrado a la Ciudad de Tokio, su madre vivía al otro lado de la ciudad así que les tomaría por lo menos 1 hora más llegar ahí, había hecho una parada para comer algo y cumplir con las necesidades básicas pero ya pasaba el medio día yel estomago del ojidorado gruñía en protesta, el trafico no lo ayudaba y suhumor estaba empezando a hacer acto de presencia, tamborileaba los dedos en elvolante mientas la fila de autos se hacía interminable, el caos empezaba areinar, una luz verde le dio la oportunidad de virar y tomar un atajo menostransitado, menos mal el bullicio no había logrado despertar a su pacientequien se había dormido dos horas de pues de estar cantando una y otra vez laspocas canciones de Bob Marley que tenia consigo, la miro de reojo y siguió sucamino, 20 minutos después estaba entrando al garaje, no quería que los vecinosse percataran de que llevaba acompañante.

-Kagome… kagome- lapelinegra se sobresalto y grito un ¡no!-Kagome cálmate, soy Inuyasha- enseguidala chica abrió los ojos encontrándose con la dorada mirada de su doctor –tranquilaya llegamos- bajaron del auto y salieron del garaje por una puerta que daba aun amplio comedor, no era una casa lujosa, pero todo estaba muy limpio y biencuidado.

-¿Inuyasha?-

-madre- el ojidorado corrióy abrazo a su madre, levantándola levemente del suelo mientras esta lereclamaba por no haber cumplido su promesa de visitarla periódicamente –perdónmadre, pero antes de que sigas con tu sermón debo presentarte a alguien, ellaes Kagome- Izayoi miro a la chica y enterneció la mirada, se veía que habíasufrido mucho.

-¡Ohh!- se acerco a lapelinegra y la envolvió en un cálido abrazo, sintió como el cuerpo de la chicase tenso de inmediato –shh… estas a salvo aquí- como por arte de magia Kagomese relajo y se dejo abrazar por la madre de su doctor, se separaron y sededicaron una sonrisa –soy Taisho Izayoi, pero puedes llamarme Izayoi-

-soy… soy Higurashi Kagomey… puedes llamarme Kagome-

-¿Kagome? Un nombre muyespecial ¿sabes por que tu madre te puso así?- la pelinegra negó con la cabeza,ahora que se cuestionaba nunca se había preguntado por qué le pusieron elnombre de ese extraño juego infantil –es un nombre que se le da al que portauna estrella, tu nombre es hermoso y a la vez equilibrado, combina laseguridad, la sensibilidad y la valentía…- la pelinegra se quedo impresionada,no creía que de verdad ella tuviera todas esas características.

-gracias… pero, como puedesaber…-

-¿saber todo eso?- la chicaasintió con la cabeza.

-porque lo intuyo, yo soymadre y segundo porque he estudiado numerología, aprecia tu nombre, pero yabasta de seguro traen mucha hambre y en la cocina les está esperando un buen tazónde ramen, es el plato favorito de Inu-

-mama, antes queremossaludar-

-oh… está bien, sigan aljardín trasero- con una reverencia se despidieron de Izayoi y se dirigieron aljardín, estaba separado por una puerta corrediza de vidrio, la pelinegra quedomaravillada con la vista, era como ser transportado a otro lugar, la gramaverde se extendía hasta un pequeño estanque, alrededor arbustos y árbolesflorales adornaban el lugar con combinaciones de colores vibrantes y exóticos,al abrir la puerta los aromas mezclados le llegaron a las fosas nasales y nopudo menos que cerrar los ojos, disfrutando la fragancia de las flores, elojidorado la observo, no la interrumpió luego de un rato ella abrió los ojos ylo siguió hasta el estanque, donde hermosos peces koi nadaban, vio del otrolado a los doctores Houshi y a unas personas que le daban la espalda, estabanalgo lejos y ella no lograba distinguirlos, la pareja se acerco y entraron a lacasa, ella frunció el ceño y miro a Inuyasha.

-ellos quieren saludarte-

-¿ellos? ¿Quiénes?- lapareja se acerco a ella y cuando los tuvo lo suficientemente cerca, se diocuenta que eran los rostro que hace 10 años no veía, dos lagrimas surcaron susmejillas y cuando la regordeta anciana abrió sus brazos para recibirla corrióhacia ella y la abrazo…

-¡mi niña!-

-¡abuela, abuelo!-

Continuara…

Hooolaaa si se que me demore otra vez, pero esta ha sido un mes bastante ocupado, ya quiero que se termine xDDD jejeje... como dije en el anterior capi, las cosas iban a cambiar, al fin escaparon :voyfeliz: y lo de Bob Marley, bueno, me gusta el reggae, me encanta Bob, me encantan sus canciones y me pareció buena idea incluir algo de eso jejejeje... espero que les guste...

Mil gracias por los post chicas :miniojis: :miniojis: :miniojis: :miniojis: y no crean que no escribo, si lo hago!!! pero el tiempo a veces no colabora, muchas gracias Mica y Danii :miniojis: :miniojis: :miniojis: como lo prometí, aquí ta el capi, nos vemos la próxima, antes que se me olvide: FELIZ AÑO NUEVO :borrachillo: espero que disfruten esta fecha junto a sus seres queridos, ahora si me voy, les mando un beso, byeeeeee... :quetecomo:

Este tema ha sido editado por froder: 18 June 2012 - 08:15 AM
Letra modificada.

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¨ Déjame darte la descripción de mi trabajo. Yo cazador oscuro, Tu daimon, yo golpeo, tu sangras, yo mato, tu mueres...¨

#30 Miko-Mica

Miko-Mica
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Escrito 30 December 2011 - 04:27 PM

Lindaaaaa! Me encantó el viraje del capi, está bueno ver que por lo menos ahora las cosas parecen mejorar :)

Ese Naraku, no necesito dedicarle ninguna palabra, porque me sancionarían por groserías :P

Espero que por algún tiempo más las cosas se mantengan alegres, se descubra la vida de Kag, la de Inu, y la de todos! Quiero leeer máaaaaaaaaas! :voyfeliz:

En fin, quiero romance cómo te darás cuenta :boque:

Un beso enorme, y te deseo lo mejor en estas fiestas!!!!!! :quetecomo:

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#31 lindakagome08

lindakagome08
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Escrito 05 February 2012 - 12:38 AM




Capitulo 10:

El mundo parecía desaparecer alrededor de Kagome, ella solo seguía abrazado a los dos ancianos mientras lloraban juntos, pero no eran lagrimas de tristeza, eran lagrimas de alegría, se veían tan diferentes y la vez tan iguales, un poco mas canosos de lo que recordaba y con una que otra arruga de mas, pero con los mismos ojos amables y llenos de amor.

-pero… ¿Cómo lograron…?-

-los doctores mi niña-contesto la anciana a lo que la pelinegra reacciono y volteo la mirada para buscar a su doctor, le susurro un gracias a lo que él respondió con un asentimiento de cabeza y los dejo solos para que disfrutaran de su reencuentro, entro a la casa y se encontró de frente con sus cómplices, amigos, colegas… ya no tenía más adjetivos, bueno tal vez familia.

-excelente trabajo-

-sí pero… aun no hay nada en las noticias-

-lo sé y eso me extraña y no he podido comunicarme con el tonto de Kouga-

-no le va a gustar que hayamos hecho esto solos- el ojidorado lo sabía, conocía el carácter de Kouga ala perfección, hizo una mueca e hizo un gesto desinteresado con los hombros, ala final él era el que tenía un pésimo carácter, ya ajustaría cuentas con ese tonto.

-ahora lo mejor será permanecer aquí sin que nadie nos vea, estaremos seguros, nadie exceptuando los que estamos aquí sabemos de la existencia de este lugar-

-¿ni siquiera tu hermano?-

-¡hermanastro! Y no… el no sabe de la existencia de esta casa-

-tranquilo, serénate Inuyasha, creo que lo mejor es que descanses-

-no… ahora lo único que quiero es probar el ramen tan delicioso que hace mi madre, mañana empezare con el tratamiento de Kagome- todos asintieron y se dirigieron a la cocina.

*&*

La tarde lluviosa en el bosque de Honshu hacia que una bruma apareciera en el espeso follaje de los arboles, eso le daba un aspecto más tenebroso al sanatorio… eso era lo que pensaba Rin al entrar junto con su marido por las puertas de que aquel etéreo y a la vez extraño lugar, miro atentamente el patio buscando indicios de su gran amigo de la infancia, Inuyasha, pero no lo veía por ningún lado, ¨tal vez esa llamada está relacionada con el…¨ pensaba la pelinegra, miro el semblante frio y nada amistoso de su esposo, desde que había recibido esa llamada, hace unas horas, tenía ese gesto amargado en el rostro y no había soltado palabra alguna, además de que no le gustaba nada ese hombre, el tal Naraku, le daban escalofríos cuando posaba su mirada en ella, le había insistido a Sesshomaru que intuía algo malo en ese hombre, que no hiciera negocios con él y no hizo caso… ahora esa llamada que nada tenía que ver con negocios.

-Rin… Rin… ¡Rin!- la pelinegra dio un respingo al escuchar la voz de su esposo

-perdón no te escuche-

-te perdiste otra vez en tus pensamientos- ella sonrió y agacho la cabeza avergonzada, el enseguida tomo su barbilla y le dedico una cálida caricia por una de sus mejillas –te decía que ya llegamos- vio como ella se percataba de que estaba en el área de parqueo, enseguida su semblante cambio haciendo una mueca con la boca.

-¿Por qué tenía que venir también?-

-porque es de la única forma que pueda soportar a ese sujeto tan repugnante-

-¿te refieres a el tal Naraku?- el asintió levemente y con un vamos salió del auto, llegaron a la puerta principal donde los esperaba una enfermera de cabello castaño y ojos rojizos.

-usted debe ser el señor Taisho, soy Kagura, enfermera jefe del quinto piso acompáñeme y usted señorita…puede esperar por allá- a Rin no le gusto nada el tono tan despectivo que había usado con ella ni la forma en que se le iban los ojos mirando a su marido, le iba a replicar cuando sintió la mano de su esposo aferrarse a su cintura…

-mi esposa viene conmigo- le dedico una mirada fría y siguieron por el pasillo agarrados de esa forma, llegaron a la puerta del consultorio, Kagura los guio adentro y se situó al lado de un hombre alto, cabello negro y ojos azules.

-señor y señora Taisho, es un placer tenerlos aquí… sé que mi llamada fue algo inusual y créame que me gustaría reunirnos en otras…circunstancias, les presento al doctor Shichinintai Bankotsu, uno de mis psiquiatras y a Kagura ya la conocen- la enfermera miraba de forma descarada a Seshomaru, a Rin no le agradaba nada la forma descarada con la que esa mujer miraba a su esposo aunque él no le dedicaba ninguna de sus ¨miradas de hielo¨ quería perderse en su pensamiento para soportar la atmosfera pesada de ese lugar pero el nombre Inuyasha la hizo volver a la realidad.

-anoche se llevo a la fuerza a una paciente, específicamente a mi hijastra-

-y eso ¿Qué tiene que ver conmigo?-

-bueno… esperaba que pudiera ayudarme a ubicarlo, son familia, supongo que tiene alguna dirección, la policía solo colaborará pasadas las 24 horas y temo que en ese tiempo su hermano tome ventaja-

-no tengo idea de donde vive el inepto de Inuyasha… y no es mi hermano es mi despreciable hermanastro y no tenemos ningún tipo de relación fraternal, si eso era todo me retiro- se levantaron de la silla y salieron del lugar sin siquiera hacer una reverencia.

-wau… eso si que no me lo esperaba, ves te lo dije no…-

-cállate tonto… esto es solo una piedra en nuestro camino…-

La pareja salió del lugar sin emitir palabra alguna, el viaje en auto lo hicieron totalmente en silencio, la cabeza de lapelinegra era un torbellino, miraba insistentemente a su esposo hasta que un¨¿Qué?¨ en su típico tono seco la animo a preguntar.

-¿Por qué no dijiste nada?-el peli plateado siguió conduciendo sin responder.

-se que sabes el paradero de Inuyasha y sé que no se llevan bien pero… acaso ¿lo estas protegiendo?- otra vez el silencio se instauro en el auto, a Rin le parecieron largos los minutos en los que su esposo tardo en responder cosa que la desesperaba, Sesshomaru notando la inquietud de su esposa respondió de forma fría y clara.

-no lo estoy protegiendo… en realidad lo que haga ese imbécil me tiene sin cuidado… solo me molesta que ese sujeto piense que puedo ser uno más de sus peones…-

-te refieres a ¿Naraku?-

-me repugna, no haré negocios con el- la pelinegra se sintió aliviada al oír esto, no le daba buena espina la idea de invertir en ese extraño sanatorio que más parecía una cárcel.

-lo que no entiendo es ¿Qué hizo Inuyasha?-

-según ese sujeto secuestro a su hijastra esquizofrénica… se que Inuyasha puede ser un imbécil que hace las cosas sin pensar… pero si saco a esa chica de ese lugar, debe ser por algo -a Rin la volvieron a sorprender las palabras de su marido, sabía que él sentía algún tipo de afecto por su hermanastro… muy al fondo de su corazón, ahora lo que quería era poder llegar a su casa y llamar a su amigo de la infancia para advertirle y de paso jalarle las orejas por impulsivo.


*&*

El oji dorado engullía enérgicamente su tercer tazón de ramen, Izayoi miraba emocionada a su hijo que no había perdido el apetito voraz que lo caracterizaba, cuando se trataba de ramen y chuletas de carne, comía como si no hubiera mañana, aprovecho que estaban los dos solos y decidió aclarar ciertas cosas.

-hijo- el peli plateado solo levanto el rostro para mirar a su madre atentamente sin dejar de comer - ¿hay alguna razón especial para que ayudes a esta muchacha?- trago casi entero lo que estaba masticando y se apresuro a responder.

-sabes bien que no me gusta que se aprovechen de gente inocente… su padrastro es un ser despiadado, lo único que quiere es que todos piensen que ella no está en sus cabales… para quedarse con todo su dinero-

-te entiendo… pude percibir que ha sufrido mucho, que tiene muchos traumas… ella es alguien de alma pura, fuerte y noble… no merece ser maltratada-

-madre… no tienes la menor idea de lo que esos sujetos le han hecho-

-te cuidado hijo… no quiero verte envuelto algo peligroso y si le pides ayuda a la policía -

-no te preocupes, Kouga me está ayudando en esto- vio como su madre suspiraba aliviada, odiaba mentirle y de seguro cuando Kouga se enterara iba a armar un alboroto… termino de comer, se despidió de todos y se quedo recostado en su habitación descansando, se estaba quedando dormido cuando la melodía de su celular lo distrajo.

-¿diga?-

-Inu… soy yo-

-¡Rin! ¿Cómo estás?- se sorprendió mucho al escuchar la voz de su amiga y cuñada, el la había llamado el día anterior para que grabara su numero y saludar, pero le extrañaba que lo llamara de nuevo -¿pasa algo?-

-si… no sé por dónde empezar, supongo que por el principio ¿no?-

-Rin sabes que odio los rodeos… ve al grano-

-lo sé, pero… necesito advertirte, ese hombre el tal Naraku llamo a Sesshomaru, fuimos al sanatorio y nos dijo que habías secuestrado a una paciente que además es su hijastra… quería que le dijéramos si sabíamos tu paradero, al parecer la policía la reportara como desaparecida hasta mañana-

-¡maldito desgraciado!-

-Sesshomaru no le dijo nada-

-igual el no sabe donde estoy-

-si lo sabe… están en Tokio… con Izayoi… hace mucho que sabe de ese lugar, pero no piensa hacer nada… en realidad el ha cambiado mucho, en fin solo te llamaba para eso-

-gracias preciosa, supongo que estas llamando a escondidas del tonto ese ¿no?-

-¡oye! Ese tonto es mi marido… y si… si hicieran un esfuerzo y dejaran el orgullo de lado, podrían llevarse bien y hasta…-

-no Rin no insistas, otra vez gracias, espero que no te metas en problemas por esto-

-no lo creo… solo respóndeme una cosa… ¿Por qué?-

-es muy largo de contar, lo único que diré es que la vida de ella corre peligro-

-me lo imaginaba, no puedes evitar ayudar a las damiselas en apuros-

-Rin-

-ya… ya solo bromeaba… solo cuídate mucho y estaré atenta, saluda a tu madre de mi parte… adiós-

-adiós- busco en la agenda el numero de Kouga y lo marco, aun estaba fuera de servicio -¡como siempre este imbécil! No aparece cuando lo necesito- se sentó en la mano y se cruzo debrazos y piernas pensando en lo que Rin le había dicho… Naraku aun no había idoa la policía.

-¿Por qué? ¿Qué estas planeando? O… creo que no quieres que investiguen el sanatorio… temes ponerte en el ojo del huracán eh- se decía a sí mismo, usaría esa ventaja a su favor, eso le daría más tiempo para ayudar a Kagome… sintió unos golpes en la puerta –pase- Miroku entro con unos papeles en la mano…

-¿Qué son?-

-la historia de Kagome… la que tú has estado llevando, es que se me ocurrieron algunas ideas para su tratamiento y venia a consultártelas-

-si… si después hablaremosde eso ¿ya todos cenaron?-

-ooh si… amigo mío tu madre cocina como los dioses, por eso vine para acá, a Sanguito como que no le agradaron muchos los elogios hacia tu madre, tu entiendes ella es algo… celosa- el oji dorado entrecerró la mirada, de seguro se había puesto coqueto, levanto el puño y le dio un coscorrón.

- ¡ahh! ¿Por qué hiciste eso?-

-porque de seguro te pusiste coqueto con mi madre… espero que sango te de tu merecido, ahora necesito hablarte de algo, me acabo de llamar Rin-

-Rin la morena hermosa, esposa del cubito de hielo ¿ella?- el peli plateado arqueo una ceja y negó con la cabeza…

-si la misma… el desgraciado de Naraku llamo a Sesshomaru para preguntarle si sabía mi paradero… porque había secuestrado a su hijastra-

-¡maldito! Pero ¿Por qué no le ha avisado a la policía?-

-yo me hice esa pregunta también, creo que no quiere investigaciones en el sanatorio o al menos algo de tiempo para cubrir-

-si… cubrir las porqueríase injusticias que se hacen en ese lugar-

-por ahora lo mejor espermanecer aquí… mañana empezaremos con el tratamiento de Kagome- el pelinegro salió del cuarto y el fue directo a tomar una ducha, necesitaba relajarse,luego de que salió del baño se fue directo a la cama a dormir, mañana seria undía duro.

*&*

[size="2"]Inuyasha se levanto temprano como de costumbre, todos dormían aun, se aseo y salió al jardín junto con su espada a entrenar un poco, el ejercicio lo ayudaba a permanecer relajado y a pensar claramente, estaba tan absorto haciendo katas al aire con la espada que no se había percatado de la presencia de su paciente, solo lo hizo cuando giro en dirección a la puerta corrediza.

-eh buenos días Kagome ¿Qué tal dormiste?-

-eh bu… buenos días doctor Ta…-

-no… no ¿Cómo que doctor? Llámame por mi nombre ¿sí?-

-buenos días… Inuyasha-

-así está mejor… dime ¿pudiste dormir bien?-

-me costó al principio… pero al final me dormí por el cansancio y me levante temprano por que quería ver el amanecer… hace mucho que no veo uno- esto último lo dijo en un susurro y agachando un poco la cabeza, al oji dorado le dio una punzada en el pecho al escuchar eso, sabiendo de ante mano el ¿Porqué?

-entonces, preparare te y nos sentaremos en las bancas a ver el amanecer ¿Qué tal?- a la pelinegra se le ilumino la mirada y asintió dos veces, eso Inuyasha lo tradujo como efusividad, sabía que faltaba mucho aun para que ella aprendiera a desinhibirse y a confiar en los demás, pero por lo pronto con él lo hacía… un poco pero lo hacía.

Luego de terminar el té, se sentaron en las sillas del jardín, observando como la tonalidad azulosa del cielo adquiría tonos rojizos y el astrore y hacia su aparición, Kagome sonrió abiertamente y lo hizo aun más al escuchar las palabras de su doctor…

-Kagome… este es el primero de muchos amaneceres… el primer día de tu libertad-

Continuara…

Hoooolaaa, al fin me aparezco por aquí con conti, se que me demoro en actualizar pero digamos que mi musa andaba bastante perezosa, tuve el pc dañado y mi hermana apenas entro al cole esta semana lo que me permitió adelantar jejeje... en fin acá les traje el capi y con mas de sexymaru para todas las fans del hombre de mirada de hielo jejejeje... Mica: como siempre gracias por leer y por dejarme tu post, espero que te guste el capi ;)

disfruten la lectura y nos vemos la próxima, cuídense byeeeeImagen enviada

Este tema ha sido editado por froder: 22 March 2012 - 11:36 PM

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#32 Miko-Mica

Miko-Mica
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Escrito 05 February 2012 - 04:54 PM

Siiiiiiiii! Contiiiiiiii! :) :) :)

Como siempre, me encantó! La historia va mejorando, por lo menos para Kagome...

La cosa es que me da miedo pensar en las acciones de Naraku para recuperarla, y en lo lastimado que puede salir nuestro perrito lindo! :miniojis:

Me gustó la aparición de Sessho, estaba tan... tan sessho! (l) Espero por más de esas ;)

En fin, te entiendo con la mucha perezosa y con los problemillas, estamos en la misma! ><

Un beso enooooooooooorme! Nos vemoooooooooos! :quetecomo:

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Mis historias: Destino [+18] (Actualizado 01/12/2013) / Siempre Estaré A Tú Lado [+18] / Dentro De Mí [+18]


#33 Danïï º-º Chan

Danïï º-º Chan
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Escrito 20 February 2012 - 01:30 AM

que buena contiiiiiiiiiiiii y que ternuraaaa inu haha y lo de siempre ayudar a damiselas en apuros!
seshooo me tiene asombradaaa desde cuando tan fraternal??? aunque no lo demuestre si quiere a iinu haha
Diosss ya quieroo contiii porfa no te olvides de tus lectorass!
muchas suerte ,
XOXO
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#34 lindakagome08

lindakagome08
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Escrito 22 March 2012 - 10:21 PM

Capitulo 11:
Luego de tomar té y ver el amanecer junto a su doctor se metió a bañar, se sentía muy bien, aunque la noche pasada no durmió como esperaba, el estar sin la influencia de medicamentos hacia que su verdadera personalidad saliera a flote, estaba ansiosa por terminar su baño y desayunar, Inuyasha le había comentado que empezarían su tratamiento, tal vez se atrevería a comentarle a Sango que quería aprender algo… por culpa de su padrastro no había terminado sus estudios, tampoco era muy buena en la cocina, solo sabia cocinar cosas sencillas pero deseaba aprender hacer cosas como onigiri, ramen o okonomiyaki.

Termino su baño y se alisto, entre más pronto se alistara más pronto empezaría su nueva vida.

-buenos días- las tres mujeres le contestaron en coro, todas estaban en la cocina preparando diversas cosas, las observo maravilladas-¿puedo ayudar en algo?-

-claro que si mi niña- le contesto su abuela, Izayoi se apresuro en darle un delantal, algunos vegetales y un cuchillo -¿recuerdas como te enseñe a picarlos?- la pelinegra asintió mientras su abuela le indicaba que hacer, cosa que la regocijo mucho al ver lo rápido que aprendía, sin los medicamentos sus manos no temblaban, se sentía relajada y ahí decidió que quería aprender a cocinar de todo y eso haría…

Luego del desayuno se reunió con sus doctores para empezar el tratamiento.

-Kagome… antes de empezar tenemos que pedirte algo- la pelinegra miro atentamente a los tres, el tono serio que Inuyasha empleo la puso muy nerviosa –no sé si recuerdas pero en una ocasión te dije que tu hermana había hecho una denuncia formal contra Naraku- la chica negó, trato de recordar pero habían momentos en los que su mente se empeñaba en nublar sus recuerdos…

-el problema es que sin pruebas… la policía no ha podido hacer nada, tu eres nuestro as bajo la manga… necesitamos que nos relates todo lo que te sucedió, también te tomaremos algunas fotos, de tus brazos y de tu cuerpo para que las marcas que tienes por los maltratos sirvan de evidencia- Inuyasha observaba su paciente, los miraba con el entrecejo fruncido, había empezado a negar con la cabeza.

-no… no lo hare… ustedes…ustedes me prometieron ayudarme, no dijeron nada de esto- antes de que se alterara Miroku intervino para explicarle mejor a la chica de que se trataba todo…

-señorita Higurashi lo que vamos a hacer es ayudarla a superar toda esta situación y todo lo que vivió en ese lugar, y así usted será capaz de testificar ante un jurado contra su padrastro de esa forma usted va ayudar a que los demás internos del sanatorio salgan de ese lugar, se que va a ser difícil, pero en poco tiempo usted podrá salir adelante y hará su vida normal y hasta cabe la posibilidad que haga una carrera-

-¿enserio?-

-todo es posible… solo tienes que intentarlo ¿nos dejaras ayudarte?- la pelinegra miraba a Miroku muy atenta y asentía, definitivamente a él si se le daban estas cosas pensaba amargadamente el ojidorado…

-si… si Kagome, empezaremos a trabajar con hipnosis y con pequeñas tareas que te pondrá Sango, no te preocupes, no va a haber ni medicamentos, ni agujas- la pelinegra suspiro aliviada al escuchar eso, si bien estaba ansiosa por empezar el tratamiento temía que hubieran agujas de por medio. Asintió débilmente y un ¨está bien¨ salió de su boca muy bajito, casi en un susurro – bien, entonces te dejaremos con Sango- los dos hombres salieron dejándolas solas.

-bien Kagome, voy a tomar algunas fotos, si me lo permites, de tus heridas- tomo una pequeña cámara digital que estaba en la mesa y miro a pelinegra.

- no voy a tocarte ni a hacerte daño, sé que no te sientes cómoda con el contacto, así que te pediré que retires el cabello de tu frente y cuello- la pelinegra asintió e hizo lo que la castaña le pidió, a Sango se le contrajo el estomago al ver la marca de las quemaduras por electrochoques. Tomo las fotos lo mejor y más rápido que pudo para no incomodar mas a Kagome, cuando le pidió que se levantara la blusa para mirarle la espalda vio la duda en el rostro de la chica.

-tomate tu tiempo- la castaña espero hasta que vio como la pelinegra respiraba profundamente, como dándose valor, se deba la vuelta y se levantaba la blusa…
Sango abrió los ojos al reconocer las cicatrices, quemaduras, cortes profundos, moretes muy grandes. Se acerco un poco analizando cada centímetro de piel marcada, tomando nota mental, agito la cabeza y se apresuro a tomar el resto de fotos para no avergonzar mas a Kagome – hemos terminado, ahora haremos algo divertido- la pelinegra acomodo su ropa y se tomo su tiempo antes de voltear a mirar otra vez a la castaña, no quería ver una mirada repulsiva por parte de alguien a quien encontraba lo más cercano a una amiga. Tomo una gran bocanada de aire antes de girar para encontrarse con la mirada cálida de Sango, se sorprendió un poco por eso, ella le hizo señas para que tomara asiento en el escritorio, se sintió mucho mejor después de eso.

-bien Kagome, lo que haremos es muy sencillo ¿ves todas estas tarjetas? Cada una tiene una imagen en una cara y una frase en la otra, que indica la acción que se está llevando a cabo. Te voy a ir mostrando imagen por imagen y tú me dirás el nombre de la acción ¿entendido?- la muchacha asintió, Sango revolvió las tarjetas y le mostro una donde había una imagen de una mujer con ropa deportiva, caminando en un parque.

-¿caminar?-

-muy bien, pero para la próxima dilo con más seguridad- la pelinegra asintió y ella procedió a mostrarle la otra tarjeta con una imagen de una pareja bailando.

-bailar-

-muy bien, vamos con otra- saco otra tarjeta en la que se veían dos niñas jugando a la cuerda, la mirada de la chica se ensombreció un poco, bajo la cabeza y empezó a rascarse fuertemente el dorso de la mano, a la castaña no le paso desapercibida esta reacción, algo la había alterado a su paciente, pero ¿Por qué?

-Kagome… ¿cuál es la acción de la tarjeta?-la pelinegra negaba con la cabeza, seguía rascando fuertemente sus muñecas, tanto que una marca roja que amenazaba con sangrarse había aparecido –Kagome tienes que calmarte- se acerco e intento separarle las mano, pero la chica reacciono violentamente al contacto y empujo a Sango contra la mesa -¡cálmate! Respira profundo por favor- la chica pareció escucharla y empezó a hacer lo que ella le pidió, poco a poco se fue calmando, cuando su respiración se normalizo Sango le extendió un vaso de agua, se bebió el contenido mientras silenciosas lagrimas corrían por su rostro, analizo la imagen de la tarjeta tratando de encontrar el motivo.

Era una imagen inofensiva, dos niñas jugando a la cuerda, de pronto recordó la forma en que la madre de la chica había muerto… las palabras ¨suicidio¨ y ¨ahorcada¨ le vinieron a la mente, su estomago se contrajo dolorosamente, sintió el amargo de la bilis en su paladar al darse cuenta de lo obvio… ella lo había visto todo, definitivamente esa era una imagen que traumaría a cualquier persona, intento calmarse y dio por terminada la sesión, vio como la pelinegra salía con la cabeza gacha, le pido perdón internamente, su descubrimiento la había descompuesto tanto que se sentía muy mal, no había pasado mucho tiempo cuando Inuyasha entrara junto con su esposo muy extrañados.

-Sango no ha pasado ni una hora ¿Qué paso?- ella no supo responder, el ojidorado le iba a preguntar otra vez pero Miroku se lo impidió, se acerco a la castaña que al verlo se abrazo a él llorando fuertemente.

-Sanguito tienes que calmarte y contarnos lo que paso… la señorita Kagome salió muy afectada y sé que no va a querer decirnos nada y si tu no lo haces, no vamos a poder ayudarla- la castaña se separo de pelinegro, le tomo la cara con las manos y le dio un casto beso en los labios.

-gracias-

-no hay de que-

-no es fácil asimilar esto chicos… primero ver las horrorosas cicatrices, pueden verlas en la cámara y sacar sus propias conclusiones… yo solo me pregunto ¿Cómo ha soportado tanto?- al ojidorado no le gustaba nada lo que su colega quería decir entre líneas, tomo la cámara y repaso una a una las imágenes… era peor de lo que se imaginaba.

-es claro el abuso que ha sufrido, pero ¿Qué la puso en ese estado? ¿Qué te puso a ti en ese estado?- se apresuro a preguntar Miroku, sabía que Inuyasha estaba perdiendo la paciencia.

-estaba mostrándole tarjetas, todo iba bien cuando vio esta- le extendió la tarjeta con la imagen de las niñas jugando a la cuerda –se altero mucho, yo trate de deducir que la había puesto así y… y… recordé lo que dijiste acerca de la muerte de su madre… sume dos más dos y… me abrumo por completo la verdad- la castaña sollozo otra vez y se recostó en el hombro de su esposo, enseguida entendió, el maldito de Naraku la había ahorcado con la misma cuerda con la que Kagome jugaba… enfrente de ella. Cerró los ojos y trato de asimilar un poco la información, era tan enfermo y sádico, ¿Cómo se atrevía?

-¡por Dios! Ese Naraku es un maldito desgraciado, Sanguito bien hecho, pero ahora hay que ayudarla a salir de ese estado- la castaña asintió y miro fijamente a Inuyasha.

-ve y ayúdale, tu eres en el que ella mas confía, yo iré cuando este más tranquila- el oji dorado asintió y salió de allí, subió las escaleras y vio a los dos ancianos frente a la puerta de la habitación.

-¿Qué paso Doctor? Se encerró hace unos minutos, está muy alterada- enseguida el peli plateado busco las llaves de la habitación, abrió la puerta y rápidamente entro y la cerro otra vez, no quería que los abuelos de la chica interfirieran ni la vieran en ese estado. Miro todo el lugar y no la vio, hasta que avanzo un poco, estaba sentada en el suelo en posición fetal y se golpeaba continuamente la cabeza con el puño cerrado.

-¡Kagome!- corrió a su lado y la agarro por las manos, previniendo que no se hiciera más daño -¡tranquila! Soy yo… Inuyasha… todo está bien…- la chica no respondía, lloraba amargamente, tenía el rostro rojo y con algunos cardenales hechos por sus uñas –Kagome ¡tienes que calmarte!- la pelinegra grito y lloro más fuerte, el ojidorado se sintió mal, la tomo por los hombros y la atrajo hacia su pecho.

-shhh… tranquila, no pasa nada, no fue tu culpa-, empezó a mecerla poco a poco hasta que el llanto se convirtió en sollozos, se quedaron así en esa posición durante un rato, hasta que la pelinegra se revolvió un poco, permitió que se separara de él y mientras observo cómo se limpiaba las lagrimas.

-¿te sientes mejor?- la chica asintió, pero no lo miraba a la cara, tenía un gesto angustiado en la mirada –Kagome… se que lo que recordaste no es fácil, pero necesitas superar todo lo que viviste… no te voy a mentir, seguiremos haciendo lo de las tarjetas, pero tienes que aprender a enfrentar tus recuerdos- la pelinegra lo miraba con un gesto de horror, empezó a negar con la cabeza, lo que hizo que el ojidorado perdiera la paciencia.

-¡deja de hacer eso! Ya no eres una niña, aceptaste mi ayuda, aceptaste testificar ¿Cómo crees que lo vas hacer? ¡Llorando como una niña tonta!- Inuyasha no se esperaba la reacción de su paciente quien lo tomo por el cuello como la primera vez que se vieron mientras la escuchaba gritar con voz temblorosa.

-¡no vuelva a llamarme así! No soy tonta… ¡no soy tonta!- como pudo se soltó de la pelinegra y sonrió ante su reacción.
-eso es Kagome… ves que tienes carácter, puedes hacer grandes cosas pero acobardándote cada vez que un mal recuerdo te invade la mente no vas a lograrlo- la pelinegra se quedo un poco descolocada con lo que le dijo su doctor, suspiro pesadamente y le dio la espalda… se sentía un poco avergonzada por esa reacción tan impulsiva.

-lo… siento… lo siento… no quise… yo-

-olvidado- se acerco a ella la tomo por uno de sus hombros y le dio la vuelta encontrándose con la mirada arrepentida y vidriosa de su paciente.

-shhh tranquila, te perdono, pero tú me vas a prometer, que cada vez que recuerdes algo malo, vas hacer lo que te enseño Miroku-

-¿imaginar el monte Fuji?- el ojidorado asintió y le sonrió levemente.

-bien, que te parece si le pedimos a mi madre algo de Té y luego vamos con Sango-

-no-

-¿no?-

-quiero ir ahora mismo con Sango… debo continuar con mi tratamiento-

-¿eso es lo que quieres?-

-si… si quiero ser alguien nuevo… vivir sin miedo de enfrentarme a mí pasado… tengo que avanzar-

-está bien, pero haremos algo diferente, creo que antes de avanzar te someteré a una hipnosis- la pelinegra asintió y salieron de la habitación bajo la mirada atenta y preocupada de los abuelos de la chica, Inuyasha pronuncio un ¨no ha pasado nada¨ y siguieron su camino hasta el estudio donde unos muy acaramelados Sango y Miroku se daban un apasionado beso. Un carraspeo por parte del ojidorado hizo separarse a la pareja.

-oh… lo siento no sabía que… en fin señorita Kagome ¿se siente mejor?-

-si… siento lo que paso hace rato-

-no la que lo siente soy yo, ¿me pueden dejar un momento a solas con ella?-

-pero solo un momento, justo venia a avisarles que empezaremos con la hipnosis- los doctores salieron enseguida del estudio dejando a las dos mujeres a solas, Sango se mostro sorprendida por lo último que le dijo el ojidorado, pero supuso que la reacción de la pelinegra tendría mucho que ver.

-Kagome… antes que nada quiero que me disculpes por lo que paso hace rato y que voy a poner todo de mi parte porque salgas adelante…-

-no… fue mi culpa, debí calmarme, quería decirte que quiero seguir así como estábamos ¿sí?- la castaña sonrió y asintió efusivamente tomando a la chica de las manos.

-yo quería contarte algo… algo que debí hacer antes de empezar la sesión. No eres la única que se avergüenza por tener cicatrices en su cuerpo- dicho esto Sango se giro dándole la espalda a la pelinegra y se subió la blusa, mostrando una cicatriz irregular en forma de ¨X¨ que ocupaba gran parte de su espalda.

-cuando tenía 17 años unos ladrones o al menos eso creía yo que eran entraron a casa, iban enmascarados y con espadas muy filosas, un poco raro en estos tiempos ¿no? para no alargar mas la cosa… ellos me apuñalaron repetidas veces en la espalda y mi padre y mi hermano al tratar de salvarme murieron. Él era policía, luego se descubrió que fue una venganza por parte de unos mafiosos... durante mucho tiempo me sumí en una depresión terrible, estaba llena de amargura y solo quería vengarme y morir, apenas Salí del hospital me dedique a buscar información. No me importaba ni siquiera mi apariencia y debo confesar que daba miedo, me metí en lugares peligrosos, hasta que un día corriendo detrás de un informante me tropecé con un chico y lo lance al suelo- la castaña sonrió ante el recuerdo- me iba a disculpar cuando sentí que una de sus manos había ido a parar a mi trasero y no era accidental, lo abofetee y me levante, el también lo hizo. Lo insulte hasta que soltó la frase más inverosímil en un momento como ese.-

-¿Qué dijo?-

-me pregunto si podía hacerle el favor de tener un hermoso hijo con el- la pelinegra sintió unas ganas irrefrenables de reír y así lo hizo, se carcajeo contagiando a Sango.

-¿y tú que le respondiste?-

-¿Qué podía decirle? Digo sé que no soy de una belleza incomparable ni una modelo, pero el comentario primero me desconcertó, luego hizo que se me inflara el ego y después me sentí avergonzada de ir vestida como iba, me preguntaba ¿que veía en mi? Hui del lugar, corrí, sentía al chico pedirme que me detuviera y así lo hice, me extendió la mano y me dijo su nombre. Miroku… y desde aquel día se convirtió en el hombre más importante de mi vida… me acepto con mis virtudes y defectos, me ayudo y apoyo cuando decidí dejar que la justicia se encargara de los asesinos de mi familia, sano mi corazón, aunque aún no tenemos hijos, cuando sea el momento le daré tantos como quiera…-
La pelinegra se secaba las lágrimas, agradeciendo internamente el voto de confianza.

-¿entiendes porque te conté eso? –

-si… y te admiro, porque le permitiste a Miroku darte un final feliz- Sango le sonrió al tiempo que le daba un abrazo al que la pelinegra correspondió sin problemas, aun abrazadas la castaña le dijo.-

-nadie dijo que esto iba a ser fácil, pero de ti depende que esto termine en un final feliz- la pelinegra asintió, luego de un rato entraron los doctores, se dispusieron a empezar con la hipnosis, Kagome se recostó en uno de los sillones mas cómodos, Inuyasha le dio las instrucciones y ella las siguió al pie de la letra.

-Kagome, cierra los ojos, relájate y respira profundo- la pelinegra así lo hizo, escuchaba atentamente las instrucciones de su doctor y cuando empezó a contar hacia atrás se sumergió en la niebla de la semi-inconsciencia.

-Muy bien Kagome, ¿puedes describirme el lugar donde te encuentras?- vio como su paciente fruncía levemente el entrecejo, al parecer no estaba reviviendo algo agradable, sus ojos de movían algo inquietos bajo sus parpados, estaba notablemente alterada –descríbeme el lugar, si hablas, solo yo escuchare-

-está oscuro… hay alguien que me observa- susurro con voz trémula la pelinegra.

-¿sabes quién es?-

-Naraku… trae los guantes de látex puestos y una jeringa… yo trato de salir corriendo pero me agarra con fuerza, me sostiene, siento como la aguja penetra mi piel… me canta como siempre esa maldita canción-

-¿Qué canción?-

-mi canción, como él la llama, me tortura con ella… alguien más entra a la habitación-

-¿Quién?-

-Bankotsu… el… el me mira… ya sé lo que viene, trato de soltarme, pero el liquido me hace efecto. Me siento paralizada, no puedo moverme ni siquiera gritar, tampoco puedo cerrar los ojos y solo observo como Naraku me deja en manos de ese desgracia…- no termino la frase porque un sollozo salió de sus labios, el ojidorado apretó fuertemente los puños, sentía impotencia y rabia a la vez ya suponía que ella habría sufrido algún ataque de ese tipo, ¿pero paralizada por una droga?

-Kagome ¿Qué te hizo Bankotsu?- el mismo trago duro al hacer la pregunta, ya lo sabía, pero ella tenía que sacar todo eso de adentro… necesitaba recordar.

-no… no quiero-

-tranquilízate, respira profundo, lo que estás viendo son solo recuerdos, concéntrate- el cuerpo de la chica temblaba pero siguió hablando.

-me sentía tan mal, tan sucia, no podía gritar, solo podía observar a ese maldito… quitándome la ropa… tocándome de forma brusca, usándome. Una y otra vez, no podía sentir nada debido a la droga, solo ver, sin poder cerrar los ojos, sin gritar, sin opción de defenderme y encajarle las uñas- Inuyasha tenía ganas de destrozarle la cara y otras partes del cuerpo al maldito de Bankotsu, ya arreglaría cuentas con esos malditos, antes debía terminar la sesión con su paciente.

-¿Qué… paso después?-

-el… me dio una advertencia… que no se me fuera a ir la lengua contigo y luego se fue-

-Kagome, empezare a contar hasta diez, saldrás de ese recuerdo, dormirás y soñaras con hermosos amaneceres ¿entendido?- ella asintió y cuando el termino de contar ella no se despertó, se quedo en ese sillón plácidamente dormida, los doctores salieron enseguida de ahí.

-¡maldito bastardo! Les juro que voy a lle…- no pudo terminar la frase porque la melodía de su celular lo interrumpió.

-¡que!-

-bestia estúpida, ¿Qué carajos hiciste con la señorita Higurashi?-

-Kouga… ¿Por qué me gritas imbécil?-

-aquí el único imbécil eres ¡tú! Que no ves que te has metido en el peor lio del mundo-

Continuara…

Hoooolaaaa chicas seee lo se, me demoro demasiado en dejar conti. La razón: andaba bien ocupada y algo atrancada con una escena xD pero al fin pude terminar el capi :miniojis: :miniojis: espero que les guste, supongo que con este capi van a odiar mucho mas y querer asesinar a Naraku, :trabaja: :trabaja: yo también, pero prometo que al final no seré benevolente con el :sisi:
Mica, Danii mil gracias :miniojis: :miniojis: :miniojis: :miniojis: :miniojis: por sus post, me alegro que les guste la historia y espero que les guste este capi, aunque no me maten por lo mucho que sufre Kagome :jops: nos vemos la próxima y los que leen y no postean dejen uno que yo no muerdo :juas:
cuídense byeeee :quetecomo:
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¨ Déjame darte la descripción de mi trabajo. Yo cazador oscuro, Tu daimon, yo golpeo, tu sangras, yo mato, tu mueres...¨

#35 *Wendy-Gwendolyin*

*Wendy-Gwendolyin*
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Escrito 23 March 2012 - 12:45 AM

pobre Kag, todo lo que tuvo que pasar para que al fin saliera de ese horrendo lugar, MALDITO NARAKU!!!!!!
pero bueno, ojalá que no tarde mucho en empezar el romance entre Inu y Kag :uuh:

CONTI CONTI CONTI!!! :vibras:
:bye:
*^_^*

#36 inuflor taisho

inuflor taisho
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Escrito 17 April 2012 - 07:58 PM

ayyyyyyyyyyy ace tanto no leo tu fic desde un principio antes de registrarme decia `` me voy a registrar y pedir continuacion porque este fic esta muy bueno e interesante´´ solo que jamas deje de leerrlo una y otra vez desde que me lo recomendaron unos amigos por face claro que algunas veces que no pude no lo relei pero hoy lo lei de nuevo y debo decir que me encanto y que espero que sigas asi ejjejejej bueno cuando pongas la conti voy a pasarme a leer y espero o mas bien me gustaria que me avises jejejejeje.



CONTI ¡ CONTI ¡ CONTI ¡ :vibras: :vibras: :vibras: :vibras: :vibras: :alegria: :alegria: :alegria: :alegria: :alegria:

Este tema ha sido editado por froder: 17 April 2012 - 11:13 PM
Postear en rosa.

estar enamorada...es tan hermoso como dicen ? o es solo un espejismo del corazón?


http://photobucket.com/firmaFFL

#37 mion

mion
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Escrito 29 April 2012 - 01:25 AM

oh por dios no puedes hacer eso como vas a dejarnos con semejante intriga!!!!!!!!
por lo que mas quieras en este mundo y el bien de todos los que seguimos este fic porfa: CONTI CONTI CONTI CONTI CONTI
JAJAJAJAJA se que te comento y ni siquiera me conoces bue........ comensando con el comienzo jejeje bueno, ahora si mi nombre es mion y soy nueva... adoradora de los inuxkag y me has capturado con esa increible trama y ni hablar de tu forma de escribir, simplemente me encanta.. casi se me olvida tambien tengo otra adoracion, tu lo conoces, es sexy, hermano del protagonista y se convierte en perro... creo que estuvo refacil pero si no lo adivinaste es el increible sexymaru jejejeje como te decia me encanto tu fic y me vas a tener en cada capitulo comentandote... pero no pienses que soy pesada ehhh ademas tu tienes la culpa de poner el fic tan interesante jajajajaja
desde la arenosa/animelandia me despido jajajaja
byeeeeeeeeeeeeee

#38 lindakagome08

lindakagome08
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Escrito 12 June 2012 - 07:29 PM

Capitulo 12:

-¿de qué hablas?

-¡de que el maldito de Naraku ha pedido tu cabeza y la de tus amigos!-

-¿Cómo sabes eso?-

-he estado vigilando a ese desgraciado, tengo a alguien infiltrado en uno de sus negocios y escucho una conversación que sostenía con un tal Hakudoshi, los quiere a todos muertos excepto a la chica ¿Por qué demonios actuaron solos? Te dije que los ¡ayudaría!-

-¡lo sé! Pero teníamos que actuar rápido, ese engendro hace lo que quiere con ella, además te mande un E-mail informándote de todo-

-necesitamos hablar personalmente, dame tu ubicación y llegare allá cuanto antes- el ojidorado le dio la dirección y termino de hablar con el detective, quedo muy preocupado, no era para menos, las noticias que le dio el detective no eran nada alentadoras.

-¿Qué pasa?- pregunto preocupado el ojiazul, desde que Inuyasha termino de hablar por teléfono había quedado con una expresión de preocupación.

-estamos en problemas, al parecer Naraku ha empezado a moverse. piensa acabar con nuestras vidas y quedarse con Kagome, Kouga viene para acá, quiere hablar con nosotros sobre lo que haremos.

-¿qué quisiste decir con eso de Naraku empezó a ¨moverse¨?- inquirió con suspicacia la castaña, el no quería alarmarlos, pero tarde o temprano debía contarles todo, los guio al patio de la casa, así evitaría que su madre o los abuelos de Kagome los escuchara.

-al parecer Naraku le ordeno al tal Hakudoshi matarnos, exceptuando a Kagome claro- Sango exclamo una maldición y el ceño de Miroku se frunció.

-Inuyasha ese desgraciado es más peligroso de lo que su pequeña estatura o extraño aspecto parece-

-¿de qué hablan?-

-Sango tuvo un encuentro no muy agradable con él, aunque el muy maldito nunca se espero que ella fuera tan diestra en artes marciales-

-el desgraciado es rápido, fuerte y tiene especial afición por los cuchillos grandes- el ojidorado entrecerró la mirada con suspicacia, algo le estaban ocultando y eso comenzaba a irritarlo más de lo que estaba.

-sé que me ocultan algo ¿Qué es?- los esposos se miraron como sopesando la posibilidad de revelarle el por qué del enfrentamiento, pero bajaron la mirada al piso, no le iba a agradar nada de seguro así que los presiono un poco mas- bien, cambiare la pregunta entonces ¿Por qué te enfrentaste con el Sango?- la castaña respiro profundo y la mirada que le dio al ojidorado le confirmo que ese era el día de la revelaciones y que definitivamente no le iba a gustar nada.

-bueno… ese día Kagome tenía sesión conmigo, Houyo siempre acostumbraba a llevarla a mi consultorio, pero ese día en especial se retraso, fui a la habitación de Kagome para ver qué pasaba y…-Miroku le dio un apretón de manos y la miro significativamente como instándola a que siguiera- encontré a ese desgraciado tratando de abusar de Kagome, le había cortado las muñecas para dejarla débil… en ese momento no pensé y me lance a ese tipo, casi lo mato, el mismo Naraku me lo quito de las manos- Inuyasha se acuclilló y enterró las manos en la hierba tratando de contener su rabia, con mucha dificultad pregunto medio gruñendo qué había pasado después…

-pues se lo llevaron para examinarlo y curarlo, Miroku y yo curamos a Kagome, tardo en recuperarse, al menos físicamente… pero lo hizo y luego Naraku me advirtió que no podía decir una sola palabra o si no Miroku pagaría las consecuencias. La historia clínica dice que ella se intento suicidar, las marcas en ambas muñecas lo confirman y si alguno de nosotros decía lo contrario no viviríamos para contarlo… así de sencillo.-

Inuyasha procesaba la información, mientras su puño seguía firmemente enterrado en la hierba, necesitaba pensar claramente. Los episodios de Kagome continuarían y él lo sabía, ella no iba a superar de la noche a la mañana casi diez años de tortura, el proceso seria lento, pero no imposible.

El ojidorado respiro profundamente, buscaba calmarse para encontrar su propia voz.

-¿Por qué nunca me habían dicho esto antes?- los esposos intercambiaron una mirada para luego responderle sinceramente.
-teníamos miedo a tu reacción, sabíamos que no te iba a caer en gracia y temíamos que tus impulsos echaran por la borda todo lo que habíamos ganado-

-¿hay algo más que deba saber?- ambos negaron con la cabeza, mientras el peliplateado se colocaba de pie – Kouga llegara en un momento, necesitamos trazar un nuevo plan… no entregaremos a Naraku ileso a las autoridades, no quiero ni una palabra de esto a Kouga ¿están conmigo?-

-si… quiero poner en práctica mis técnicas de defensa personal contra ese desgraciado- respondió con una media sonrisa la castaña.

-escucharemos a Kouga, analizaremos la situación y luego trazaremos el nuevo plan- los tres asintieron y trataron de actuar con normalidad, Izayoi concia a su hijo y sabia que algo pasaba debajo de esa capa de impasividad en la que quería ocultar sus sentimientos, sonrió un poco y pensó en lo parecidos que eran él y Sesshomaru… aunque no se dieran cuenta. Preparo te y le llevo para calmar un poco el ambiente, su hijo se lo agradeció con una significativa mirada y se retiro para entretener a los abuelos de Kagome.

Inuyasha dio un audible suspiro mientras negaba con la cabeza, sus colegas lo miraron con rostro interrogante y él se apresuro a responder –mi madre… a pesar de que, hago lo posible para que no se entere de nada, ella se da cuenta- los esposos se miraron sin entender y dieron por zanjado el asunto, mientras disfrutaron del efecto relajante del té.

*&*

Necesitaba encontrar un traidor pero ¿Quién? En ese lugar todos parecían temerle a Naraku, aunque en el tiempo que llevaba ahí casi nunca se aparecía, pero después de la desaparición de su hijastra llegaba todos los días al sanatorio… la mayoría de los trabajadores del lugar, que no hacían parte de su ¨circulo¨ decían que era muy extraño que estuviera a diario en ese lugar, además de que a todos se les hacía muy raro el hecho de que nadie daba aviso sobre el ¨secuestro¨ de la chica a la policía, averiguo algunas cosas de los trabajadores de más confianza, pero la presencia de Naraku entorpecía cada día su misión.

Se acomodo mejor la peluca negra, que tapaba su abundante melena rojiza y siguió paseando por el pasillo de los consultorios con el carrito de la limpieza, al final del pasillo vio como Bankotsu y Kagura entraron a la sala de juntas, seguidos por Naraku y por un extraño hombrecillo albino, que era conocido como Hakudoshi, el hijo y el matón de Naraku, había conectado un pequeño micrófono en la gran mesa que ocupaba el centro de la sala, lo había dejado encendido así que se apresuro hacia el cuarto de la limpieza, cuando llego y encendió el audífono para escuchar la conversación se encontraban inmersos en una discusión.

-¡parece como si se los hubiera tragado la tierra!- exclamaba encolerizado Hakudoshi -¡debes dar aviso a la policía! Es obvio que no están en Honshu-

-eso lo sé, pero no quiero atraer la atención hacia el sanatorio… debes buscarlos por todo Japón, matar a esos imbéciles y traerme a Kagome con vida… así le daré un castigo que jamás olvidara… no te olvides de Kikio, si te sigues al plan mataras dos pájaros de un solo tiro… me traerás a ambas ¿entendido?-

-si padre-

-entonces… ¿no darás aviso a las autoridades?- pregunto cauteloso Bankotsu.

-noademás creo que ya lo saben, pero todas las pruebas que necesitan están aquí… Kagura, quiero que destruyas la evidencia, la historia clínica falsa, las drogas ilegales y los contratos de ese trió, sus pertenencias… todo, si alguien viene alguna vez a investigar les dirán que nunca trabajaron en este lugar, ahora lárguense y hagan lo que deben.-

Ayame apago el audífono y se aseguro que la conversación se hubiera grabado en el dispositivo bluetooth, lo guardo cuidadosamente y salió del recinto, mas tarde pondría al tanto a Kouga sobre los planes, por ahora tenía que ejercer su papel como empleada de la limpieza para no levantar sospechas.

*&*

Kouga había llegado no hacía mucho a la casa de la madre de Inuyasha, los doctores le habían relatado todo lo que descubrieron y como fue el escape, aunque el ojidorado no había relatado casi nada, había analizado la actitud del inspector, se notaba nervioso y se tocaba constantemente el bolsillo derecho de su pantalón.

-¿pasa algo?- pregunto de golpe el ojidorado interrumpiendo a Miroku.

-si… estoy preocupado, pero es confidencial y no puedo compartir la información con ustedes… son civiles-

-no me vengas con esas estupideces Kouga, ya compartiste mucha información confidencial antes, así que ahora me vas a decir ¡qué demonios te pasa!- todos se quedaron expectantes mientras que el inspector apretaba fuertemente sus puños.

-es Ayame-

-¿tu novia?- el pelinegro asintió agachando la cabeza y tomándosela con las dos manos en un gesto desesperado.
-ella… esta de encubierta en el sanatorio… lleva un mes ahí-

-¿un mes? No la vi, supongo que lleva un disfraz ¿no?-

-por supuesto, estoy preocupado… no dudo de ella es una gran agente, pero si resulta descubierta… nadie va a poder ayudarla, lo que más me da coraje es que me mintió, apenas hace una semana me entere que está en ese lugar y por eso estoy nervioso… hoy no se ha reportado.-

-es peligroso que continúe en ese lugar-

-¿crees que no lo sé? Pero Ayame es demasiado terca y no va a dar su brazo a torcer tan fácilmente, pero eso ahora no es lo que importa, lo que quiero saber es ¿Cómo carajos se te ocurrió un plan tan descabellado? Que acaso ya se te pego la locura de tus pacientes o ¿qué?-

-¡no me sermonees que no eres mi madre imbécil! –

-señores por favor, estamos aquí por una solución- intervino en tono conciliador Miroku.

-pues gracias a este idiota- le respondió Kouga señalando con el pulgar a Inuyasha- la única solución sería que salieran del país-

-eso no es posible- respondió Miroku cortando al ojidorado antes de que iniciara una nueva discusión- Kagome apenas ha estado dos días sin la presencia de los medicamentos en su sistema, tenemos que desintoxicarla, recuerden los rastros de heroína en su sangre y dentro de unas horas puede mostrar los primeros síntomas de ansiedad, no podemos moverla de aquí-

-es cierto, además de que los traumas que tiene son peores de lo que nos imaginamos- dijo Sango frunciendo el seño recordando los últimos descubrimientos.

-miren… la cosa esta así, Naraku esta peinando la zona de Honshu buscando algún indicio de ustedes y no va a tardar en conseguir pistas, necesitamos que ella declare y haga la denuncia formal, con las pruebas podemos enjuiciar a ese malnacido y darle la protección a testigos tanto a ella como a ustedes… si Naraku los encuentra antes alegara secuestro y ustedes podrían ir a la cárcel y yo no tendría la posibilidad de hacer nada para ayudarlos-

Los doctores se miraron analizando la situación, luego de un par de significativas mirada Inuyasha miro a Kouga.

-no moveremos a Kagome de aquí, tu encárgate de guiar a Hakudoshi hacia una pista falsa- el detective sopeso la posibilidad, lo medito un poco y acepto la sugerencia, les explico el nuevo plan.

-Inuyasha dame las llaves de tu auto, te dejare el mío, y aparcare el tuyo en un centro comercial o en un hotel cercano a Honshu o a Osaka, iré con una capucha y lentes de sol para parecer sospechoso y alertar a los más curiosos, esa información llegara a oídos de Naraku, mientras la comprueban ganaran tiempo… es lo único que puedo hacer.

*&*

Se encontraba en un prado verde y brillante, había tanta luz que tenía que entrecerrar los ojos para que sus pupilas se acomodaran a ella, el sonido del agua la relajaba, quería quedarse en ese lugar donde se sentía tan tranquila, pero su estomago empezó a revelarse, las nauseas la hacían sentirse enferma, de repente la imagen del prado desapareció y despertó en el despacho de la casa de la madre de Inuyasha… la había arropado con un edredón, se lo quito para refrescarse, se sentía aun mareada y con la extraña sensación en el estomago, además sudaba abundantemente, quería algo pero no sabía que era y la sensación de asfixia la empezó a llenar de pánico, quería gritar pero la voz no le salía, como pudo se levanto del sillón y camino lentamente hacia la puerta, intento girar el pomo desesperadamente, pero la puerta no se abría hasta que la puerta se abrió sola dejando ver a un Inuyasha con un gesto preocupado en la cara.

-¿Kagome? ¿Qué sucede?- la pelinegra había empezado a hiperventilar notoriamente, el ojidorado la tomo en brazos y la llevo al sillón –tranquila, respira, tienes todo el aire a tu disposición… no necesita inspirar tan fuerte- le coloco una mano en la espalda y otra en el pecho mostrándole como debía respirar, poco a poco se fue normalizando -eso es, sigue así- luego de unos minutos la pelinegra respiraba normal, aunque aun tenía los ojos brillantes por la lagrimas y el rostro sudado, de repente la pelinegra fue consciente de la proximidad de su doctor y se separo bruscamente, Inuyasha entendió el gesto y no se lo reprocho, el sabia que ella aun tenía problemas con el contacto humano y mas con hombres, espero mientras la chica se relajaba un poco…

-¿quieres comer algo?- pregunto amablemente el ojidorado, ella lo miro y después de un rato asintió lentamente, el salió de la habitación, fue a la cocina y busco algo de pastel de crema y fresas y un poco de té, puso todo en una bandeja y lo llevo al despacho, ella aun permanecía donde él la había dejado sentada aunque visiblemente más relajada –aquí tienes, algo de dulce te hará bien- le puso la bandeja al frente, observo como ella empezaba a comer, aunque apenas mordisqueo el pastel, lo dejo, lo mismo hizo con el te después de darle 2 sorbos.

-¿no quieres más?- ella negó con la cabeza, el espero hasta que ella empezó a susurrar palabras.

-yo… quiero… qui… quiero algo… pero esto… no es- el ojidorado entendió a que se debía ese ataque de ansiedad, su sistema empezaba a reclamar las dosis de heroína, aunque ya habían previsto que esto pasaría, se sentía algo torpe y no sabía por dónde comenzar.

-trata de comerte el resto, te ayudara, yo iré a traer a Miroku y a Sango, necesitamos continuar- no espero respuesta por parte de ella y salió rápidamente de ahí.

La pelinegra se quedo mirando hacia la nada, se sentía ansiosa, necesitaba algo que acallara su mente, que la sumiera en un sopor donde los recuerdos no llegaran, pero era inútil, una película de imágenes se paso por su mente, momentos de tortura en el sanatorio, todos la atacaban a la vez, los golpes, las cortadas, las violaciones, las inyecciones –noooo… mas- se agarro con ambos lados la cabeza cuando un dolor punzante cruzo sus sienes y luego las imágenes se detuvieron en un recuerdo, era uno reciente:

Naraku, Bankotsu y Hakudoshi, parados alrededor de un hombre que suplicaba piedad de rodillas, vio como su padrastro se acercaba a ella y la agarraba por el cabello obligándole a levantar la cabeza.

-¡observa como ese maldito traidor paga con su vida!- miro al hombre reconociéndolo al instante antes de que Hakudoshi le cortara el cuello, era Houyo Akitoki, su antiguo doctor.

-¡Noooo!- grito de nuevo, enseguida los tres doctores entraron para ver, la chica estaba acurrucada en el sillón, sus manos golpeaban su cabeza, Sango trato de detenerla pero fue inútil.

-¡Inuyasha hay que sedarla!-

-¡no Miroku, hay que sacarla de ese trance como sea! Además recuerda el ataque de ansiedad que sufrió hace rato, es por la falta de heroína, hay que desintoxicarla, si ve una aguja en manos de algunos de nosotros se pondrá histérica- la pelinegra seguía golpeándose repetidamente, el ojidorado se agacho frente a ella y le tomo las manos con fuerza-¡Kagome! Mírame… estoy aquí, nadie te hará daño- la pelinegra seguía en el mismo estado, gritaba y trataba de soltarse de Inuyasha para hacerse daño y por más que intentara tranquilizarla con palabras firmes ella no respondía.

-Inuyasha la sedare-

-¡no! Ya te lo dije, se pondrá histérica-

-que no te das cuenta que ya lo ¡está!-

-está bien… hazlo- el ojdorado la tomo por ambos brazos exponiendo uno de los hombros de la muchacha, mientras Miroku le colocaba en sedante, Inuyasha no se había dado cuenta en qué momento había preparado la inyección, siguió abrazando a Kagome hasta que sintió como se relajaba contra él, la oía balbucear palabras con odio hacia él, aunque no las decía con claridad ya se imaginaba que querían decir…

-con la dosis que le puse dormirá hasta mañana- el peliplateado asintió, la tomo en brazos y la llevo a su habitación, le dio una mirada y suspiro… tenía toda la noche para pensar en algo con que disculparse con ella al día siguiente.

*&*

La peluca le daba comezón, quería salir de ahí, pero sin pruebas no podía… afortunadamente Naraku había salido del sanatorio, aun quedaban su hijo Hakudoshi, Bankotsu y Kagura en el lugar, estaban en la sala de juntas y a juzgar por los sonidos que le llegaban al auricular desde el pequeño micrófono que tenia instalado en la mesa, esos tres tenían montada una orgia –que asco… debo llamar a Kouga- encendió el celular notando enseguida las 30 llamadas perdidas por parte de su novio, marco y a la primera timbrada el moreno contesto.

-¿sabes qué hora es? Debías haberte reportado hace horas, ¡me tenias muy preocupado! ¡Se me han pasado infinidades de posibilidades por la cabeza!-

-no exageres ¿sí? Estoy bien, con este disfraz nadie me va a descubrir, ¿de verdad te preocupo?-

-por supuesto que ¡sí! Sabes muy bien que te amo y si algo de llegara a suceder… Más bien dime que información me tienes-
-tranquilo mi lobo rabioso, yo también te amo y ya te estoy enviando las grabaciones, te recomiendo que la ultima la escuches hasta la mitad… el resto son solo los gemidos de esos desagradables teniendo sexo- mientras decía eso verifico el auricular y se dio cuenta que ya habían acabado, o eso parecía ya que no se escuchaba nada –Kouga, revisa la información, también hay una conversación donde revela el porqué quería hacer negocios con el hermano de Inuyasha… yo te llamo después ¿sí? ahora solo quiero salir de este lugar y descansar-

-está bien, ten cuidado-

-No soy de porcelana, adiós- le soplo un beso, colgó y se apresuro a guardar todo, cuando abrió la puerta se encontró de frente, con los tres protagonistas de la orgia y el albino tenía en sus manos algo que ella conocía bien.

-así que nos estabas espiando eh, no pensé que te gustara el voyeur- Ayame trato de mostrar normalidad, pero Bankotsu la agarro del brazo firmemente y le quito la peluca.

Continuara…

Hoooolaaa siii lo se, me he demorado demasiado esta vez, pero en serio, estos meses no han sido los mejores, mis animos andaban por los suelos y con ellos se fueron mis ganas de escribir, pero ya estoy mejor y pude terminar de escribir el capi, un poco mas largo para compensar la demora jejejejeje... Como siempre mil gracias por sus post, espero que les guste y aspiro a no demorarme tanto esta vez, cuidense mucho y nos vemos byeee

Este tema ha sido editado por lindakagome08: 12 June 2012 - 08:36 PM

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¨ Déjame darte la descripción de mi trabajo. Yo cazador oscuro, Tu daimon, yo golpeo, tu sangras, yo mato, tu mueres...¨

#39 *Wendy-Gwendolyin*

*Wendy-Gwendolyin*
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Escrito 13 June 2012 - 12:25 AM

Noooo!!!!! :porque: ¿Qué le van a hacer a Ayame?!!!, ya que las cosas estaban mejorando... pero bueno, sin problemas la historia perdería la emoción ¿no? :obvio: lo único que pido es...
CONTI CONTI CONTI!!!!!!! :vibras:
*^_^*

#40 mion

mion
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Escrito 17 June 2012 - 06:06 PM

no puede ser!!!!!!!!!!! ayame!!
no, que no le hagan nada y pobre kag!! que pasara con ella??? podra algun dia recuperarse de todo lo que le hicieron esos hijos de.... su queridisisima madre..
y apoyo a wendy
CONTI CONTI CONTI!!!!!!! :vibras:




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